En la mañana de hoy, 7 de marzo, en la sede del Consejo Nacional de las Artes Plásticas (CNAP), se dio a conocer el Premio Nacional de Artes Plásticas 2024, otorgado en esta ocasión al artista Manuel Hernández.

“Manuel Hernández es un artista de la plástica cubana dedicado, principalmente, al no suficientemente valorado arte del humorismo gráfico, la pintura de tema campesino y la cerámica”.

El jurado, presidido por el destacado intelectual y escritor Miguel Barnet, Premio Nacional de Literatura y de Patrimonio Cultural, e integrado por la artista visual Lesbia Vent Dumois, vicepresidenta de la Uneac y Premio Nacional de Artes Plásticas 2019; la también artista Zaida del Río, Premio Nacional de Artes Plásticas 2023; la especialista Margarita Ruiz y, el artista visual y director de la Academia Nacional de Bellas Artes San Alejandro, Julio César Pérez Moracén, otorgaron por unanimidad el lauro.

El jurado, presidido por Miguel Barnet, estuvo integrado además por Lesbia Vent Dumois, Zaida del Río, Margarita Ruiz y Julio César Pérez Moracén. Foto: Cortesía CNAP

En acta, leída por Barnet, se fundamenta el otorgamiento “por una obra integral y paradigmática, porque ha interpretado artísticamente el imaginario del campesinado cubano en sus esculturas, cerámicas y caricaturas, y, porque a lo largo de su vida ha obtenido premios relevantes en Cuba y en el extranjero. Su sentido del humor cubano es modelo de lo más significativo y profundo de una visión del mundo de las artes. Añádase a esto, su extensa labor como colaborador periodístico en las más importantes publicaciones de nuestro país”.

Una obra integral y paradigmática que ha interpretado artísticamente el imaginario del campesinado cubano en sus esculturas, cerámicas y caricaturas.

Manuel Hernández Valdés (2 de enero de 1943, Limonar, Matanzas) es un artista de la plástica cubana dedicado, principalmente, al no suficientemente valorado arte del humorismo gráfico, la pintura de tema campesino y la cerámica. Dentro de los premios obtenidos en su vida se encuentra el Premio Nacional del Humor. Su pincel hizo historia en diferentes órganos y magacines como los periódicos Granma y Juventud Rebelde, la revista Bohemia; así como los suplementos humorísticos Dedeté y Palante.