Ante la embestida y la barbarie perpetradas por el imperio norteamericano contra la hermana Venezuela en la madrugada de este 3 de enero, tenemos el deber imprescindible de alzar la voz, de denunciar en todos los foros a nuestro alcance. Solo la unidad de las fuerzas de izquierda del mundo y de Nuestra América detendrá las pretensiones y desmanes del gigante de las siete leguas. En esta “hora del recuento, y de la marcha unida”, respaldamos el derecho del pueblo venezolano a defender la soberanía y libertad que la Revolución Bolivariana conquistó para todos.



