Y de puro milagro

La UE solo se ha repartido el 3,5% de los refugiados que prometió hace un año

La acogida se aceleró en verano pero solo se han reubicado 5.600 asilados de Grecia e Italia

LUCÍA ABELLÁN

Bruselas - 28 SEP 2016 - 20:44 CEST

La principal política que ha ideado la Unión Europea para hacer frente a la crisis de refugiados arroja pobres resultados. El reparto de asilados por Europa es aún residual, aunque se ha acelerado durante el verano. Hasta esta misma semana, la UE ha acogido a 5.651 demandantes de asilo de los que aguardan en Grecia e Italia, los Estados con más presión de llegadas, según los datos divulgados este miércoles por la Comisión Europea. Eso supone un mínimo 3,5% de los 160.000 que los gobernantes pactaron repartirse hace ahora un año.

Bruselas lamenta que este instrumento pionero diseñado para un periodo de dos años avance con cuentagotas, pero ha decidido cambiar de estrategia respecto a los Estados miembros. Frente a los reproches de otras veces, la Comisión Europea ha celebrado que los traslados se hayan acentuado en los últimos meses. Antes de verano, solo 2.280 refugiados habían viajado de un país a otro. Ahora, las cifras han crecido un 60%. El comisario de Migración, Dimitris Avramopoulos, incluso ha optado por felicitar a algunos países por sus esfuerzos. Mencionó a Bélgica y a Alemania, que se han comprometido a acoger a un número fijo de personas cada mes como garantía de que no se trata de casos aislados.

Los resultados logrados son, pese a todo, demasiado tibios. Incluso tomando las cifras de desplazamientos comprometidos (los que están pendientes de ejecución), el objetivo de repartir a 160.000 personas en dos años para descargar a Grecia e Italia es casi inalcanzable. Además de los ya reubicados, los Estados solo han ofrecido el equivalente al 9,5% de las plazas necesarias. Y resulta prácticamente imposible que finalicen el proceso en el año restante, en buena medida porque los dirigentes políticos recelan de una acogida que creen controvertida para sus ciudadanías, principalmente en los países del Este.

 

Pese al mensaje ambiguo que ha enviado recientemente el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, aludiendo a que la solidaridad no se puede imponer, el comisario de Migración, Dimitris Avramopoulos, sigue instando a los países a cumplir lo pactado: "La solidaridad no solo es moral, sino también una responsabilidad legal encuadrada en el tratado europeo. Los Estados miembros tienen que cumplir respecto a lo que ya se ha acordado", ha advertido en conferencia de prensa.

Quinto puesto para España

Tras las resistencias iniciales, España se ha colocado, con 363 refugiados reubicados, en el quinto puesto de la lista europea. A la cabeza está Francia, con 1.952. Le siguen Holanda, Finlandia y Portugal. En el otro extremo destacan Austria, Hungría y Polonia, que no han asumido hasta ahora ninguna acogida (y Eslovaquia, que ejerce la presidencia de turno de la UE, solo tres). El Gobierno húngaro celebra este próximo domingo un referéndum para consultar a la población si acepta que Bruselas fije estas cuotas de acogida para su país, un claro desafío a la autoridad comunitaria sobre una propuesta que se aprobó por mayoría en el Consejo Europeo (representa a los Estados miembros).

Paradójicamente, el país que más defendió las cuotas de refugiados -y el que se comprometió a reubicar al mayor número de personas- es uno de los que menos las han aplicado. Se trata de Alemania, que solo ha acogido a 215 candidatos bajo este modelo de redistribución. El motivo es que Alemania experimentó, desde el principio, una reubicación automática: la mayoría de los refugiados que accedieron a la UE a través de Grecia (más de un millón en 2015) acabaron pidiendo asilo en suelo alemán y el Gobierno evita ahora cumplir activamente esta política que tanto promovió.

Pese a todos los avisos, Bruselas ni siquiera mantiene, en la práctica, la meta de reubicar a todo el cupo de 160.000 personas. Porque inicialmente se había ofrecido a Hungría la posibilidad de aliviar su presión migratoria con un reparto de 54.000 personas desde territorio húngaro hacia el resto de la UE. Pero el Gobierno de Viktor Orbán lo rechazó de lleno porque renegaba del sistema de cuotas en sí mismo, tanto para enviar como para recibir solicitantes de asilo. Para no perder el cupo, la Comisión ha propuesto reconvertir esas plazas en acogidas desde fuera de la UE: es decir, para reasentar a refugiados que aún no han llegado a territorio europeo (porque están en Turquía, Líbano y Jordania principalmente).

Ese modelo de acogida desde países terceros obtiene, hasta el momento, mejor aceptación, aunque también muy insuficiente. Los Estados se han hecho cargo de 10.695 asilados trasladados según este esquema, que permite sortear el principio que más irrita a algunos gobernantes europeos: mutualizar entre los 28 socios la presión que, de otro modo, solo reciben unos pocos.

http://internacional.elpais.com/internacional/2016/09/28/actualidad/1475057959_651744.html