Viento sur de regreso a La Habana

Este martes el Centro Pablo presentó en el Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI) el libro Viento Sur (Ediciones La Memoria), compilación de artículos de Raúl Roa García publicada por primera ocasión por Ediciones Selecta en 1952.

Según comentó el vicerrector de la institución, Gerardo Hernández Nordelo, “no todos los días se tiene una oportunidad como esta”. Por su parte, la editora-jefa del Centro Pablo, Isamary Aldama, puntualizó que la jornada forma parte del conjunto de actividades que el Centro viene realizando, junto a otras instituciones fraternas, a propósito de su aniversario 20.


 

Raúl Roa Kourí, hijo del Canciller de la Dignidad y también diplomático, explicó ante estudiantes de la carrera la importancia y actualidad del volumen, que rescata al Roa escritor, considerado por su amigo Pablo de la Torriente Brau de los mejores de Cuba. 

Con anterioridad, el también profesor de la Universidad de La Habana había publicado los volúmenes Historia de las doctrinas sociales y Bufa subversiva, materiales que se encontrarán nuevamente con los públicos cubanos a partir de la labor del Centro Pablo y sus Ediciones La memoria.

El primero recoge la historia de las doctrinas sociales —asignatura que Roa impartiera en la Universidad— hasta la Revolución francesa. Aunque hubiera querido preparar otro volumen con un recorrido por la historia de las revoluciones rusas (1917) y cubana (1959), sus responsabilidades como Ministro de Relaciones Exteriores no le dejaron tiempo suficiente para completar el libro, acotó Roa Kourí.

En tanto, la segunda entrega, Bufa subversiva, recoge la historia del movimiento revolucionario cubano de la década del 30. Publicado en vísperas de la huelga de marzo de 1935 con prólogo de Pablo de la Torriente Brau, apenas fue conocido por familiares y allegados debido la grave situación política y represiva del país en aquel momento, de ahí que fuera tan importante la voluntad del Centro de rescatarlo para los lectores actuales.

Sobre Viento Sur Roa Kourí apuntó que salió en la década del 50, un año después del golpe de estado de Fulgencio Batista, de modo que en sus diferentes acápites —“Espíritu del tiempo” o “Desfogues tropicales”, por poner algunos ejemplos— puede observarse la mirada crítica de Roa sobre temas cercanos como la postguerra europea o la situación nacional. “Ese viento sur del título corresponde al viento que está soplando también ahora sobre nuestro mundo, a la concentración del imperialismo, a las guerras llamadas contra el terrorismo. Ese viento de la reacción —explica el diplomático— es el que mi padre fustiga”.

Roa Kourí celebró la portada de la entrega: una caricatura del artista visual Juan David, gran amigo de la familia, quien en más de una ocasión inmortalizó a su padre: “esta es buenísima, pero acaba conmigo”, exclamaba Roa ante una nueva creación del amigo sobre su persona. Al decir del presentador, Juan David captó señas características de la personalidad de su padre, como la manera peculiarísima en que doblaba las piernas, el cigarro que nunca abandonaría o la costumbre de leer siempre, en cualquier circunstancia.

Aunque en esta compilación no se recoge el libro original completo, el trabajo de selección y edición, a cargo de Isamary Aldama, fue excelente, opinó Roa Kourí, para quien su padre fue no solo el personaje firme, irónico y mordaz que trascendería luego en la labor como Canciller en defensa de la Revolución Cubana frente a los lacayos del imperio, sino un periodista y profesor enemigo de las dictaduras y los presidentes malversadores, un intelectual comprometido que no creyó en torres de marfil.

Anécdotas múltiples atravesaron la presentación de Viento sur: Roa Kourí recordó cuando su padre rompió con Prío Socarrás por su corrupta gestión gubernamental años después de haber anudado una estrecha relación durante las luchas contra Machado. También evocó los tiempos en que Roa se desempeñó como director de cultura y llevó a diversos puntos de la geografía cubana ballet, teatro, libros, cine, en una labor sin precedentes. Y, ya recordando su labor dentro del período revolucionario, mencionó sus despachos como Ministro de Relaciones Exteriores realizados en el malecón, porque nunca pudo con las burocracias.

Además, Roa Kourí rememoró emotivamente la amistad de su padre con Víctor Casaus, director del Centro Pablo, espacio que surgió para salvaguardar la obra del cronista de Majadahonda, pero que ha extendido su labor hacia la nueva trova, el arte digital, la memoria, el diseño gráfico y otras esferas del arte, así como al rescate de la memoria de otros intelectuales de la época, como Raúl Roa, Julio Antonio Mella o Rubén Martínez Villena. En ese sentido, llamó la atención sobre los 12 volúmenes de las obras completas de Pablo, que Ediciones La Memoria ha venido publicado en estos años, y en especial, el volumen Cartas cruzadas, que muestra la intensa labor epistolar de Pablo durante su exilio neoyorquino de 1935-1936, a través de la riqueza de su lenguaje en el que dominan la agudeza analítica y el humor inderrotable.