Víctor y Lucía: Amar sin papeles

Todos los días del mundo
mi amor amanecemos
cargados con el polvo de aquellos que pasaron
y obstinados en quitarlo y convertirnos
en mejores

Levantados sobre el pie que nos sostiene
comenzamos la ronda de vivir
un nuevo día y arriesgamos
en él nuestras dos sombras

Víctor Casaus y Lucía Socam traen la magia de la canción y la poesía entretejida como el más intenso amor, ese que rompe el tiempo y el espacio, porque las esencias del espíritu no reconocen fronteras. Víctor, poeta que lleva la trova consigo, Lucía cantautora, quien no concibe la música sino como parte de una tradición poética de su pueblo —el español— y el humano. Amar sin papeles es la única ley de estos creadores que nos ofrecen esa mejor manera de habitar los días, cuando pasamos por ellos poéticamente; para eso salen al viento los versos y las canciones de Víctor y Lucía.  


Lucía Socam y Víctor Casaus
 

Todos los días del mundo
mi amor nos construimos
pedacitos de alegría —flor a medias—
para llenar los huequitos de paz de nuestras ansias.

Todos los días del mundo
mi amor hacemos el oficio
de vivir con esta risa de saber en lo que estamos
de jugar y perder o ganar nuestros dos sueños

Todos los días del mundo mi amor
amanecemos

Hace un par de años, precisamente en febrero y en Feria del Libro, llegó a La Habana, con su guitarra a cuestas, una joven cantautora española, Lucía Socam. Se encontró con el poeta Víctor Casaus, le escuchó decir algunos versos y supo que allí anidaban un puñado de nuevas canciones.

No he aprendido a economizarme tengo
ferocidades y ternuras para repartir
sobre la tierra
Esa furia no me salvará de los infartos
de las ansiedades
pero sí de esa muerte lentísima
que el amor llama costumbre.

Lucía, la joven cantautora se encontró con ideas y sonoridades afines, partiendo de los versos de Víctor, a pesar de ser de generaciones distantes, el espíritu soñador, la rebeldía ante un mundo que pretende deshumanizarnos, son comunes a todo el que lleva la poesía como única manera de existir.

Esa rabia no detendrá lo indetenible
pero mientras
qué alegría poder adivinar
la composición del arcoiris
el contorno de ciertas neblinas
el ritmo interior de las conversaciones.

Claro que haber nacido en Sevilla, España, en 1986, y buscar canciones en la guitarra, la imanta hacia los poetas, por una tradición de varias décadas; trovadores como Paco Ibañez, Luis Eduardo Aute, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina han dado a la canción alto vuelo poético, vinculados estrechamente al mundo literario, porque cantar es hurgar en la vida, en la sociedad, en el mundo, en el ser humano, con ese calado que solo encuentra el arte auténtico.  

Esa rabia no me salvará de lo insalvable
pero mientras
qué alegría
tararear el himno a la alegría
(incluso tararear mal el himno a la alegría)
recordando ferocidades y ternuras.  

Víctor Casaus, es por su parte un poeta que ha llevado la trova consigo, desde los años fundacionales de la revista El Caimán Barbudo (marzo de 1966) cuando escritores, ensayistas, pintores, poetas, se buscaban unos en los otros, todos en su tiempo, al amparo de la guitarra de Silvio Rodríguez, Vicente Feliú, Pablo Milanés, Noel Nicola y otros muchos que con el tiempo irían sumando voces, miradas, dando y recibiendo, convirtiendo la existencia en un taller de traducir vivencias, esencias, pedazos de la historia y los pequeños sucesos cotidianos de su pueblo.

“Para morir de amor cualquier lugar es bueno”
Como ya lo dice el título
para morir de amor cualquier lugar es bueno
una calle oscura un portal amable
selva o palacio visitado
o sencillamente un potrero abierto
a la luna de agosto
una sábana interminable y blanca
aquel piso de mosaicos barrocos
o tierra sólo tierra que sostenga
la alegría y la rabia del amor

Y con ese credo partió Víctor Casaus hacia Sevilla, en el 2014, donde Lucía le esperaba con su guitarra para compartir una gira de recitales con unos diez poemas musicalizados que luego grabarían en un disco con el título Amar sin papeles. Diez ciudades españolas acogieron ese mano a mano de poema y canción, algo tan necesario en estos días. La gira estuvo dedicada al poeta Juan Gelman, quien tiene también sus versos dedicados a Casaus.  

Para el resto de las posibles causas y percances
(enfermedades conocidas o desconocidas fulminantes
accidentes de tránsito explosiones neutrónicas
o convencionales cataclismos espasmos)
para todo esos casos
exigimos análisis topográficos y químicos del área
fotos o videos de las proposiciones que se ofrezcan
como más aceptables
y datos muchos datos

Este martes 16 de febrero, a las 7:00 p.m. de la noche, en la sala Che Guevara de la Casa de las Américas  se encontrarán nuevamente Víctor y Lucía para Amar sin papeles, concierto de presentación del disco y del libro con este trabajo conjunto.

Víctor es bien conocido, nació en La Habana en 1944. En 1966 estuvo entre los fundadores de la revista El Caimán Barbudo. Junto a Luis Rogelio Nogueras realizó el documental y el libro Que levante la mano la guitarra partiendo de un concierto de Silvio Rodríguez en Casa de las Américas. En 1982 recibió el Premio Latinoamericano de poesía ''Rubén Darío'', otorgado por el Ministerio de Cultura de Nicaragua, por su libro Los ojos sobre el pañuelo.

Como cineasta tiene más de 15 documentales y ha sido guionista de filmes como El hombre de Maisinicú; en 1985 realizó su primer largometraje de ficción, Como la vida misma.

Es autor de varios poemarios, libros de testimonios, ensayos. Entre sus títulos se encuentran: Todos los días del mundo (1967); De una isla a otra (1971); Entre nosotros (1978); Amar sin papeles (1980) y De un tiempo a otra parte (1985), antología de su obra poética. Es director y fundador del Centro Pablo de la Torriente que cumple 20 años realizando eventos diversos, conciertos, discos, libros, concursos.

Lucía Sosa Campos, por su parte, es una cantautora con varias producciones discográficas. En 2005, grabó su primer DVD en directo, llamado Hoy puede ser el gran momento. Poco tiempo después apareció su primer disco Contraste.  En 2010 Lucía edita un cd-libro para la Asociación para la recuperación de la Memoria Histórica “19 Mujeres” de Guillena, llamado Verdades escondidas.  

En el año 2012 sacó otro de sus discos Viejos tiempos, nuevos tiempos  junto al escritor y periodista Juan José Téllez, dedicado a la memoria de su tierra, Andalucía. En este material participaron el cantautor gaditano, Alfonso Baro; el guitarrista almeriense, David Caro; el cantaor flamenco, Juan Pinilla, y el cantautor sevillano, Alfonso del Valle.

Lucia es coautora, junto a M. Carmen Fernández, del libro llamado Memoria de Guillena. Tierra de Rosas silenciadas, editado por Aconcagua Editorial; un texto que recoge la historia más reciente de Guillena durante los años 30, haciendo recorrido por las 17 Rosas. Además, ha participado en el libro A Rafael Alberti editado por la Editorial Atrapasueños SCA y en el poemario editado por La Media Luneta llamado Malas Compañías.

Mujer sensible, rebelde, atenta a su tiempo, Lucía lleva a su voz los dolores y ternuras de su pueblo español y ahora, de la mano de Víctor Casaus, también un poco del cubano.  

Siempre es buen momento para Amar sin papeles entre los 18 poemas y canciones que recoge este disco.

Elogio de la locura

Texto: Víctor Casaus
Música: Lucía Socam

Los locos esos amorosos personajes

conocieron siempre las bondades de la lluvia

en el asfalto la claridad en la botella

el brillo extraordinario de los ojos

los locos echaron a andar alguna vez el universo

se detuvieron raramente para observar los progresos

alcanzados

fueron amistosos y rebeldes como nadie

amaron a pesar a mansalva y a destiempo

fueron impresionantes enormes o mínimos los locos

fueron pacíficos pero libraron guerras y conflictos

parciales

liberando finalmente al hombre del hombre

(su enemigo de siempre)

los grandes locos conocieron los misterios

de la música

la pasión de los poetas comprendieron

a los hombres que manchaban lienzos hasta el alba

o fueron los hombres que manchaban lienzos

hasta el alba

los locos a través de miles de milenios salieron

de las cuevas

habitaron las casas y ahora fabrican edificios

y vuelan en dirección a las estrellas

los locos mueren impresionantemente

ante los fusiles enemigos

dando gritos que sin duda vivirán más que ellos

los locos estos

—fabulosos—

que prenden fuego en los cuatro costados

del planeta

los grandes locos los buenos locos

estos amorosos personajes

conocimos siempre las bondades de la lluvia