Una historia de amores

—Olga, estoy enamorada. Es poeta, se llama Eliseo Diego, está muerto.
¿Qué hago?
—Tradúcelo.

Así inició el proyecto Eugenio & Eliseo, una historia de amores cruzados, de la Cátedra Eça de Queiros, de la Facultad de Lenguas Extranjeras (FLEX), de la Universidad de la Habana; que vio la luz este 5 de mayo, Día de la lengua portuguesa, en la sala Rubén Martínez Villena de la UNEAC. Dos naciones, dos poetas; un puente azul, la palabra; colocado pieza a pieza en las distintas sonoridades idiomáticas. Eliseo es trasportado al portugués a través de la emotividad de Natividade Lemos, Consejera Cultural de la embajada de Portugal en Cuba y profesora de la FLEX; y Eugenio de Andrade, a través de los bellos oficios de Olga Sánchez Guevara, miembro de la sección de traductores de la UNEAC y docente de la FLEX; confidente y enamorada también  de esta historia que ha retado todas las barreras posibles para nosotros los mortales.

 


Foto: Internet


Este sueño añil, liderado por Luis Faro Ramos, Embajador de Portugal en Cuba, y por Alex Pausides, editor jefe de la Colección SurEditores, reúne por primera vez la obra de estos grandes de las letras universales, con la peculiaridad  de que el autor habanero llega en este libro espejo con una edición al portugués de El oscuro esplendor, mientras que el bardo de Atalaia entrega en castellano El peso de la sombra. Sin duda, este producto peculiar, que integra las maravillosas fotografías de Héctor López Porro y Luisa Ferreira, dos importantes artistas del lente caribeño y lusófono, respectivamente, inicia un camino de seguros e intensos intercambios que la cátedra y la editorial empiezan a explorar.

El oscuro esplendor, tercer cuaderno poético publicado por el Premio Nacional de Literatura cubano, se dio a conocer en 1966 y ahora, en el aniversario 70 de la culminación del poema “En la Calzada de Jesús del Monte”, a modo de celebración, renace esta nueva edición de un poemario intimo y luminoso, como las cosas cotidianas que hacen del amor o del dolor algo más que memoria. No es para atesorar en una biblioteca como un libro ocioso, este extraño esplendor que nos propone Eliseo y que debe transitarse como quien viaja a casa y descubre la inmensidad de las pequeñas cosas. El peso de la sombra, por su parte, coincide en el deslumbramiento al lector con un discurso breve y común, que hace de fácil apropiación cada verso, sin que por ello la intensidad lírica se deshaga. Pregunta y propone los espacios a reconocer, complementa este pasaje de doble vía que se tiende entre los litorales occidentales de la península ibérica y el malecón capitalino.


¿De qué país regresas?
¿De qué mar o regazo
donde el deseo respira despacio?
Habla, di aun la palabra
que haga del silencio la casa
o yerga la corona
de la lumbre a la altura del mirar

(Eugenio de Andrade. Traducción Olga Sánchez Guevara )


Para as ruinas da mina casa

Ó corrupçáo, ó bruxa
de cabellos brancos!
                         Tu róis
sem pressa o teu pedaço
de madeira escura escura, a tua parte

do consolo,
                    a sós
no vazio da porta.

                 O jardim
do meu pai, loudeiros!

                    A sós,
no vazio da porta.

(Eliseo Diego, traducción  de Natividade  Lemos)