Un creador sin lĂ­mites

Iván —con quien trabajé como asistente de cámara varios años— es un ícono, un referente profesional para varias generaciones de creadores. Cuando lo conocí él ya tenía una obra extremadamente sólida, había estado en los lugares más increíbles del mundo. Es en el Noticiero ICAIC, al que llega como iluminador, donde decide tomar una cámara para filmar por primera vez, y desde ese momento sus compañeros se dieron cuenta de que el talento Iván era natural. Es importante destacar que él es de la generación que ayudó a edificar el ICAIC y 56 años después es el único hombre de esa etapa que todavía trabaja. Es un hombre extremadamente cuidadoso, preocupado, que sigue siendo un creador.