Un amistad para toda la vida

El arte cubano ha puesto la mira en este 2015 en la versatilidad de Pedro de Oraá, y ofrece justohomenaje, aunque para muchos tardío, a quien ha articulado con admirable sincronía diversas manifestaciones de la cultura.

Al ser concebida como la más alta distinción que se otorga a un artista local, el Premio Nacional de Artes Plásticas agrega aún más valor a la obra de este creador que desvirtúa las fronteras del arte y lo convierte en un mundo al que dedicarle la vida.

Quienes lo conocen así lo atestiguan y alaban al poeta, pintor, diseñador, crítico de arte…

Juan Moreira, amigo de muchos años y colega, lo define como un hombre integral, artista respetuoso y de gran talento.

Nos hicimos grandes amigos y fue una época en la que ambos nos encontrábamos en una etapa de búsqueda artística, de experimentación. Desde entonces la amistad duraría para toda la vida.

“Yo tenía unos 18 años y trabajaba en una casa de decoración de interiores, el SuperHome, cuyos diseñadores hacíamostrabajos exclusivos para las casas de los grandes ricos de la época. Cuando llevaba poco tiempo trabajando allí, llegó Pedro de Oraá y también empezó su entrenamiento como diseñador y trabajamos juntos durante muchos años. Nos hicimos grandes amigos y fue una época en la que ambos nos encontrábamos en una etapa de búsqueda artística, de experimentación. Desde entonces la amistad duraría para toda la vida”, contó a La Jiribilla.

“Un día me dijo que había conocido a LolóSoldevilla, una gran pintora cubana abstracta, a quien acompañó a Venezuela, en el que fue su primer viaje, y cuando regresó me mostró su primer libro de poemas publicado en ese país, pues ya por esa época, finales de los años 50, Pedro escribía poesía y narración.Poco después fundó junto a LolóSoldevillauna galería en Miramar donde se hacían exposiciones de distintos pintores”.

Moreira califica a Pedro de Oraá como una persona muy inteligente con una gran cultura, que además de escribir cuentos y poesía también ha hecho crítica de arte, labor muy compleja para un artista, “sin embargo él puede hacer un análisis objetivo sobre la obra de cualquier pintor y eso es un don”.

“En mi opinión es uno de los grandes pintores abstractos o concretos del país.Su obra pictórica tiene un sentido del equilibrio de las formas geométricas que utiliza, la composición, el diseño, y el empleo del color para lograr el efecto deseado, un mérito difícil de alcanzar por un artista”.

“Diseñaba a la vez que pintaba y escribía y todo lo ha hecho muy bien. Se ha convertido en una de las glorias de la cultura nacional”.

Así quedó demostrado durante la ceremonia de entrega del Premio en la que una multitud de escritores, pintores, críticos y otras personalidades, celebraron junto al galardonado otra oportunidad de perpetuar su obra dentro del arte cubano.