Un alto para la evaluación y el debate

Como un espacio para reflexionar acerca de los aceres en la producción audiovisual contemporánea devinieron las jornadas del Séptimo Concurso de Periodismo Ania Pino in memoriam que se realizó en esta capital del 17 al 19 de este mes, en la Casa del Alba Cultural.


Por un periodismo crítico, a la altura del momento.
 

En la inauguración que tuvo lugar en San José de las Lajas, Mayabeque, se entregó el Premio Huellas al documentalista, profesor de periodismo y conductor de televisión, Rolando Almirante, presidente del jurado que evaluó las obras concursantes. Igualmente se desarrolló, en la Casa del Joven Creador de San José de las Lajas, el Taller de exploraciones dramatúrgicas para la realización periodística, a cargo de Blanca Felipe Rivero, dramaturga y profesora del ISA.

Como cada edición, desde el año 2011, el certamen ha constituido un espacio provechoso para que jóvenes periodistas muestren el quehacer audiovisual y dialoguen sobre las realidades que motivan o atentan contra la creación en estos tiempos.

Aunque es un evento competitivo donde se premia el mejor material en diferentes apartados, Ania Pino in memoriam se realza como un motor que estimula la creación, promueve el debate y fomenta la reflexión en torno al Periodismo televisivo, desde la perspectiva de los más jóvenes realizadores.

En una de las jornadas de intercambio se realizó un taller de visionaje y desmontaje de obras en concurso con sus creadores y se proyectó el audiovisual Documentalmente hablando. Algunos de los momentos especiales fueron el intercambio con la experimentada documentalista Rebeca Chávez, los talleres Producción audiovisual para la televisión y De la historieta al periodismo y al guión cinematográfico, a cargo de Ernesto Piña y Jorge Oliver, realizador de los Estudios de Animación del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos.

¿Cuál debería ser el papel de la prensa en los momentos actuales? ¿Cómo debe ser su gestión  en el entorno de la convergencia? Estas preguntas fueron la tesis defendida por la periodista Rosa Miriam Elizalde, en  conferencia impartida al público asistente.

En la gala de clausura se reconoció el talento y calidad de las obras expuestas. El jurado decidió en esta ocasión conferir dos grandes premios, los cuales recayeron en Gallo, la fuerza de la vida, de David Gallo y  Sinfonía de una ciudad, de Anabel Mieres.

La primera fue reconocida por el interesante acabado audiovisual del material, en el que se rememoran las vivencias de Héctor Gallo Portieles, hombre clave para despejar grandes dudas en el preludio de la invasión mercenaria de Bahía de Cochinos. Por su parte, Sinfonía de una ciudad explora los problemas sociales de nuestro entorno mediante un lenguaje poético y con una perspectiva singular dentro del quehacer audiovisual contemporáneo.

Los premios colaterales fueron para Si quiero, concedido por el centro Oscar Arnulfo Romero; Ciudad Clandestina y Chelka y Chopte, premiados por la Asociación Hermanos Saíz; San Cristóbal en pantalla propia y Crónicas desde un Litoral, reconocidos por la Unión de Periodistas de Cuba y Rescate de la bahía de Santiago, distinguido por el Centro Martin Luther King.

En las categorías de Sonido y Edición los lauros recayeron en Gallo, la fuerza de la vida; en tanto Mejor Guión  favoreció a Olvidados, de Arleti White. El apartado de Experimentación premió a Tus pies, de varios realizadores y ¿Qué es la felicidad?, de José Ángel Dieppa, fue el mejor programa colaborativo dedicado a los niños.

Las palabras de clausura del evento estuvieron a cargo de Waldo Ramírez, director de la Televisión Cubana, quien resaltó la importancia de la participación de tantos jóvenes realizadores y los invitó a seguir haciendo un periodismo que refleje la realidad y esté a la altura de las exigencias del momento.

Fuente: www.ahs.cu