Un adiós con Buena Vista

No podía ser de otra forma. La Habana, la ciudad que vio nacer a Buena Vista Social Club (BVSC), también vivirá, entre los días 14 y 15, con dos conciertos en el Karl Marx, el adiós de este proyecto de amigos. Tras varios meses de que Adiós Tour presentara a esta orquesta de estrellas en diversos países, el viaje culmina trayendo al escenario cubano la música que defendieron por el mundo desde 20 años atrás.

"Estaba grabando el número que fue el que me hizo entrar a Buena Vista Social Club, “Veinte años”; empezaron a acompañarme las guitarras. Yo no sabía que Ibrahim (Ferrer) estaba ahí. Lo conocía del grupo de Pancho Amat. Sabía que anhelaba ser solista y lo hizo en BVSC. Yo lo adoraba porque tenía una voz muy linda y era un magnífico cantor. Él me pide hacer juntos aquella canción: ´dicen que están durmiendo los nardos, las azucenas…Y la cantamos”. Así rememora Omara Portuondo uno de los momentos especiales con esta agrupación, a la que llega por un llamado del director del conjunto Sierra Maestra.


De izquierda a derecha Eliades Ochoa, Barbarito Torres, Manuel Guajiro Mirabal y Omara Portuondo. Foto: Kike
 

“Me  incorporé al proyecto porque necesitaban una voz femenina. A pesar de mis contratos, de mi carrera como solista dije sí porque entendí que se trataba de la música, de la cultura cubana. Rita Montaner dio a conocer “El manisero” en el mundo entero, y esta era una oportunidad para representar nuestra cultura. BVSC es parte de nuestras vidas”, cuenta esta maestra del feeling.

Con ella coincide Eliades Ochoa, uno de los primeros en involucrarse en esta idea, al decir que lo más importante de este proyecto ha sido que “hemos podido llevar la música a cualquier rincón del mundo. Yo venía desde Londres preparado por la discográfica que hizo BVSC, por el guitarrista Ry Cooder, con Juan de Marcos González, para hacer un disco con unos africanos. Cuando estábamos en el estudio nos enteramos que no llegarían y la gente de la discográfica le dice a Juan de Marcos que buscaran a músicos cubanos de trayectoria para hacer un disco. De ahí sale Buena Vista Social Club. Ahí empieza la historia gigante que hemos dejado por el mundo".

Temas emblemáticos como Chan chan, Dos gardenias, El cuarto de Tula y otros, formarán parte del repertorio de esos conciertos del fin de semana, en los que también se hará homenaje a integrantes del Buena Vista que ya no están, cuando se proyecten videos relacionados con sus presentaciones. Sin embargo, aun cuando se vuelva al pasado, cuando se trata de una última estación, ninguno de sus músicos quiere hablar de final.

“Buena Vista Social Club no acabará nunca”; “quedan los recuerdos que dejamos en todo el mundo, los discos, aquel primer filme”; “la música que defendemos seguirá, aunque no estemos”; “con este proyecto se le ha abierto la puerta a los jóvenes músicos cubanos”, dijeron indistintamente en una conferencia de prensa ocurrida este jueves en La Habana, Omara Portuondo, Eliades Ochoa, el trompetista Manuel Guajiro Mirabal, el laudista Barbarito Torres, todos integrantes de esta orquesta cubana y Daniel Florestano, quien ha representado desde Montuno Productions al BVSC.

Florestano añadió que Buena Vista tiene también como colofón una película dirigida por Lucy Walker que cuenta “qué paso después de aquella presentación en Nueva York hasta La Habana”.

BVSC, que integró en su formato original a músicos como Ibrahim Ferrer, Compay Segundo, Cachaíto López y otros; que se incluyó en la historia de los premios Grammy; que significó el debut de una orquesta cubana en la Casa Blanca tras 50 años, podría perdurar si, comenta el guitarrista Eliades Ochoa, “se retoma la idea de presentarlo en un proyecto en Cuba, una especie de peña porque la gente no quiere que esto acabe”.