Trovada esperando a Martí

Como cada 27 de enero, nos encontraremos desde las 10 de la noche en la Casa Natal de José Martí para esperar su cumpleaños entre canciones, poemas y sus textos.

Desde el año 2003 nos reunimos allí -con todo el que quiera sumarse-, convocados por la revista El Caimán Barbudo, para buscar a ese amigo sincero, que siempre está un poco más allá de nosotros, con sus luces, para ensanchar nuestra mirada al universo y a los abismos del ser humano.  


Foto: Cortesía del autor


Van a ser 14 años ya, desde aquel primer encuentro esperando el 28 de enero en el patio de su casa desde las 10 de la noche hasta… bien adentro de la madrugada; no pocas veces ha sido el sol quien nos aconseja.

Siempre han sido noches muy frías y hermanadas; no hay protocolos, ni guion, ni jerarquías: llegan los trovadores con sus guitarras, y cada cual lleva o un libro de Martí, o un texto o verso que ha escrito, o una idea para darle vueltas en ese abrazo al amigo que sabemos espera porque demos un poquito más por todos y para el bien de todos. 

Este año será el primero en que nos falta uno de los principales animadores de esta cita con el Maestro, no estará una voz ronca, emocionada, hurgando en las obras escogidas para decirnos, desde Martí, con la pausa precisa, como quien mastica las palabras, versos o apuntes que nos hacen falta para ser mejores hoy, ahora mismo: nos faltará ese amantísimo martiano que es Bladimir Zamora, nueva razón para acudir a esta misa colectiva de martianos.

Convocados por la revista El Caimán Barbudo, el Museo Casa Natal de José Martí, la Asociación Hermanos Saíz y la Casa Editora Abril, estaremos allí desde las 10 de la noche. Siempre que hay Marcha de las Antorchas —como este año— muchos de la FEU y la AHS llegan tras la manifestación.