Trova de cámara

Aunque muchos al pensar en Beatriz Corona solo la ubican como la más importante compositora cubana de la actualidad para coros, ella es una hacedora musical fecunda y sensible, con una obra que abarca diversos formatos. En toda su producción uno puede apreciar que Beatriz se caracteriza por utilizar un lenguaje transparente y directo, sin disonancias ni atonalismos sino todo lo contrario, es decir, una propuesta en la que lo tonal se impone.

Lo anterior puede comprobarse una vez más en su disco titulado Trova de cámara, fonograma editado por Producciones Colibrí, la casa discográfica perteneciente al Instituto Cubano de la Música. Sin la menor duda, me atrevo a asegurar que estamos en presencia de una deliciosa entrega, en la que los intérpretes deben enfrentar el reto de ofrecernos un exigente y detallado desempeño en el aspecto tímbrico, a fin de lograr el sonido que busca la compositora en las piezas aquí recogidas.

Como álbum, Trova de cámara ratifica la idea de que las divisiones impuestas entre la música popular y la académica son en verdad pura mercadotecnia pues las fronteras entre ambas expresiones se pierden, cuando el compositor así se lo propone. De tal suerte, aquí nos topamos con muy hermosas orquestaciones en torno a la obra de autores de la cancionística cubana, así como de la internacional, con un predominio de piezas de creadores pertenecientes a lo que fue la Nueva Trova.

Así, por ejemplo, disfrutamos de la recreación que Beatriz Corona hace de temas como “Te perdono”, de Noel Nicola, “Candil de nieve”, de Raúl Torres, “Acuérdate de abril”, de Amaury Pérez Vidal, “El breve espacio en que no estás”, de Pablo Milanés, y “Tonada de amor”, original de su hermano Enrique Corona.

Ahora bien, en mi opinión, lo mejor del fonograma lo encontramos en la reinterpretación de varias piezas de nuestro Silvio Rodríguez, que son agrupadas en una suite denominada “Silvio”, así como en la obra llamada “AUTÉntica”, otra impactante suite escrita a partir de cuatro populares composiciones de ese importantísimo cantautor filipino-español que es Luis Eduardo Aute.

Para el lucimiento del trabajo de Beatriz Corona como orquestadora a lo largo del CD, es fundamental la participación en el mismo de la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba, dirigida por  Enrique Pérez Mesa, y el coro de cámara Vocal Leo, encabezado por Corina Campos. Todos ellos contribuyen a que este sea un disco de esos que nos animan volver a escucharlo una y otra vez, a fin de disfrutar a plenitud de esa maravilla que es la música.