Todo para uno

El terrorista en que 2011 asesinó a más de 70 personas en dos atentados, Anders Breivik, acaba de denunciar al gobierno noruego porque, según él, sus condiciones de reclusión violan los derechos humanos: tiene tres celdas a su disposición (una para dormir, una para estudiar y otra para ejercitarse), puede ver TV, leer periódicos, usar videojuegos, posee una computadora, se prepara su propia comida, lava su ropa y tiene acceso al teléfono.

Su realidad, con mucho, supera de lejos las carencias con que son educados la mayoría de los niños del tercer mundo, cuando reciben educación. Obvio, todo lo que a ellos les falta permite las excelentes condiciones de prisión para Breivik.