Thiago de Mello

La vida del querido presidente Fidel Castro no se acabó. Continua como llama encendida, no hay corazón de su pueblo, verdadero constructor, en la ciudad de la Sierra, de Revolución, que día a día defendía a su pueblo de los golpes perversos del imperio del norte. Pueblo que continua cantando contigo hoy más que antes, está cantando: "Ay si fueras el maestro del día, otro gallo cantaría, ese sinsonte cubano, que Martí se llamó". Tu pueblo, que "viene quemando la brisa, con soles de primavera". Pueblo feliz, dueño de su destino. Sigues vivo, querido Comandante, en el corazón de  América Latina, y de nuestra América.