Tenemos trova para rato, aseguran sus cultores

La trova tradicional cubana y vertientes más modernas dentro del género figuran entre las preferencias musicales de parte del público contemporáneo.

Cómo dar vida y conservar la presencia de un género tan valioso para la cultura nacional, es de sumo interés para intérpretes y compositores.

Durante el recién finalizado Festival Internacional de la Trova Pepe Sánchez, en su edición 56, en Santiago de Cuba, fueron acogidos músicos de varias provincias y otras latitudes del mundo, quienes compartieron en diversos espacios de la ciudad no solo sus melodías, también su amor y preocupación por el estilo y la supervivencia del género.

Noemí Rodríguez y Juan Froilán Álvarez conforman el dúo Así Son, de Cienfuegos, y consideran que la trova está muy vigente en la música cubana.

Si bien existe una gran cantidad de agrupaciones que se dedican a interpretar temas de la trova tradicional de la Isla, hay igualmente un significativo número de unidades artísticas que componen sus propias canciones, y las socializan en disímiles espacios, sobre todo en los juveniles, afirma Juan Froilán.

Así Son es una combinación de las dos cosas, pues interpretamos muchas obras de la trova cienfueguera, espirituana y también santiaguera, pero asimismo damos espacio a nuestros propios temas y otros de autores noveles, asegura Noemí.

 La cantante Annie Garcés, la muchacha de la sonrisa fácil  y la melodía que enamora, participó en la 56 edición
del  Festival Internacional de la Trova Pepe Sánchez. Foto: Miguel Rubiera Justiz

 

Para estos cantantes de la Perla del Sur, un sencillo aporte a la trova lo ofrecen cada vez que interpretan una canción y le comentan al público quién fue su autor, de dónde era y en qué condiciones la hizo, para que las generaciones actuales sepan quién fue Miguel Matamoros o cómo era la vida de Sindo Garay.

Lo más admirable de los trovadores siempre ha sido la entrega hacia su obra, aún cuando esta no sea el sustento de sus vidas, afirman los integrantes del dúo, y encomian la sensibilidad de los creadores de piezas emblemáticas como “Longina”, “Tristezas” o “Lágrimas Negras”.

La opinión de la joven cantante Annie Garcés tiene también ese enfoque. A sus 22 años no se considera una trovadora sino una intérprete, quien asevera que cada vez que puede participar en eventos como el “Pepe Sánchez”, que la acercan a la tradición musical de Cuba, lo recibe como un regalo.

El hecho de que las experimentadas trovadoras, que engrandecen día a día la Casa de la Trova santiaguera, le digan que ha interpretado bien un tema tradicional es para ella una honra, asegura Garcés, pues ser una continuadora de ese importante catálogo de mujeres que dieron y dan vida a la trova, es un gran sueño muy cercano a la realidad.

Durante el festival, Annie tuvo varias presentaciones, entre ellas un concierto de lujo donde brilló su exquisita manera de expresar el arte de la canción, efectuado en la Sala Dolores, de la urbe, junto a la Orquesta Sinfónica juvenil del conservatorio Esteban Salas, que le ofreció un acompañamiento de altos quilates.

Fue esta actuación evidencia del pensamiento de la vocalista sobre la trova, pues al igual que considera que esta puede defenderse desde diversas vertientes de la composición y la interpretación, llevó un variado repertorio que se paseó desde lo más tradicional hasta lo contemporáneo, con invitados nacionales como Pancho Amat y Pepe Ordás, y foráneos como el trío Ensueño, de México.

Herederos del folclor azteca y su fusión con la influencia que generó la música tradicional cubana en la costa Caribe de México, el trío Ensueño, del estado de Yucatán, asistió por primera vez, en esta edición 56 del Festival de la Trova en la cuna del son y el bolero.

Diego Jesús Cocom, director de esa agrupación, se declaró muy conmovido por conocer físicamente un modo de vida que ya sabía de manera ideal, pues por las canciones de santiagueros que escuchaba en la radio desde pequeño ya se imaginaba lo que iba a encontrar en esta tierra.

Los integrantes del trío yucateco relatan que en sus presentaciones en su natal Patria siempre incorporan temas como “Dos gardenias” o “Longina”, pero que lo más increíble al interpretarlos en la Ciudad Héroe fue que hasta los jóvenes los conocen y los cantan emocionados.

Esa imbricación de diferentes generaciones alrededor de la trova que ha logrado la música cubana fue lo más impactante para mí, reconoció Cocom, lo que lo llevó a afirmar que, “independientemente de los géneros o de las tendencias musicales actuales, podré venir dentro de 50 años a Santiago de Cuba y encontraré igual, a un grupo de jóvenes interpretando los hermosos acordes de la trova de siempre”.