Entre el 18 y 27 de marzo tendrá lugar en la capital cubana una nueva edición de la Semana de Música Británica.
Cuando terminaron, que se despidieron tan respetuosamente y vi que no había nada más, fue que sentí que lo dieron todo.
Para muchos, ver a los Stones significó saldar una deuda con su juventud; para otros, un encuentro con la leyenda; algunos habrán visto la oportunidad de presenciar un derroche de tecnología como nunca antes en la Isla; y seguramente hubo quienes solo quisieron decir “yo estuve ahí”.
Nuestro pueblo ha tejido una lucha de resistencia admirable, de conservación y renovación de lo que tiene, entre ello, viejos carros, hasta lograr que estén nuevos tras seis o siete décadas de explotación. Con inteligencia, emprendimiento y tesón se ha logrado vencer el paso de los años… ¡Caramba! Eso mismo han hecho Mick Jagger y sus legendarios Rolling Stones, de ahí que los vea como los almendrones de la música británica.
Dicen que la multitud sobrepasó el millón. Cuando “Satisfaction” anunció el final, pensé que Los Terrestres habían adelantado en más de 50 años el inicio y el cierre de este concierto. Me quedé en el aire cuando se apagaron las luces, y de regreso a casa todos íbamos tarareando canciones, hasta hoy.