¿Qué representa La bella del Alhambra en el contexto del cine cubano revolucionario...? El saldo −tardío, pero válido− de una deuda con un género de arraigo popular que los espectadores cubanos (y de otras latitudes) esperaban de la cinematografía del país durante varias décadas.
El realizador Carlos Barba nos recuerda que La bella del Alhambra ha permanecido en la casi extinta nostalgia vernácula. Su documental, Canción para Rachel, estrenado en el 2007 y dedicado a la cinta de Pineda Barnet, evoca 18 años después las experiencias del equipo de trabajo del filme, y la de su protagonista Beatriz Valdés.
Si bien es cierto que el cine es la “gran estrella”, en todas las ediciones de los Festivales de La Habana se le rinde culto a las artes plásticas porque siempre están —a veces más y otras menos— representadas en la cita cinematográfica: en esta oportunidad fueron cuatro las exposiciones.
Ruy Guerra:
“Un buen cineasta debe tener talento, sí, pero este no es una cosa innata, sino que se construye. Lo más importante para un artista es que al final de su vida pueda contar con la satisfacción plena de que su trabajo tuvo un sentido. Y eso solo se logra teniendo el coraje de reflejar lo que uno piensa y no aquello que le dé más éxito”.