Teatro de la reciprocidad y de la generosidad

Un verdadero “trueque” fue el cierre de la conferencia “El teatro de la reciprocidad” que ofreció en la mañana de este lunes en la Casa de las Américas, el actor danés Kai Bredholt como parte de la gira Odisea Odin Teatret: de vuelta a Cuba que el grupo liderado por Eugenio Barba está realizando en la isla desde el pasado 1 de noviembre.

Kai no dejó de mencionar los lazos que han unido al Odin Teatret con la Casa y rememoró una función mágica de Itsi Bitsi, a mediados de los noventa, en la cual, recordó, “había público incluso detrás de los actores”.

La Casa de las Américas sirve de sede a otras dos conferencias, entre ellas la clase magistral de Barba y Julia Varley mañana martes a las 10:00 am, y la demostración Casi Orfeo, el actor músico, a cargo de Jan Ferslev a celebrarse este miércoles 16 a las 11:00 am.


El actor Kai Berdholt junto al público. Foto: Casa de las Américas


Durante su intervención, Kai intercambió e incluyó, siguiendo la pauta del trueque en la cual la máxima es “si yo canto para ti, tú cantas para mí”, al grupo Talabot Teatro compuesto por estudiantes mexicanos quienes se sumaron a la conferencia con canciones típicas mexicanas y, para sorpresa de muchos, versos de José Martí. Sobre esto último, Omar Valiño, director de Tablas-Alarcos, una de las instituciones responsables de la gira junto al Consejo Nacional de las Artes Escénicas por la parte cubana, recordó que durante la celebración por los 50 años del Odin Teatret en el 2014, Kai declamó versos de Martí en español.

Apoyado en fotografías y videos, el actor, cuyo primer oficio es como carpintero de barcos y eventualmente músico, compartió las experiencias de trueque o lo que él ha denominado teatro de la reciprocidad, que ha llevado a cabo en Dinamarca y, de manera especial, en la comunidad de Holstebro y ciudades cercanas. El trueque, en su caso, le ha servido también para profundizar y enriquecer su formación como actor. “Me ha ayudado a devolver esa experiencia luego en mi trabajo como actor en el Odin, con Eugenio”.

Es, a su juicio, no solo una herramienta para el actor, en la cual él puede distinguir la “verdad en la acción” cuando observa a un conductor de tractor por ejemplo ejecutar la acción o sencillamente a un señor usar una escoba para barrer. En esas acciones sencillas, encuentra Kai una organicidad que le ayuda en su trabajo actoral.

Asimismo, la experiencia de este tipo de intercambio creativo en el cual participa la comunidad, ha sido una posibilidad para negociar con políticos y crear alianzas a favor del teatro y de los habitantes de esas ciudades.

En los momentos finales, Kai proyectó un material sobre la experiencia del trueque que el grupo sostuvo en 2002, año en que realizaron una gira similar a la actual, en el Hospital Psiquiátrico de La Habana, y donde sumaron no solo a los pacientes que practicaban manifestaciones artísticas, sino a otros aficionados como raperos, bailarines y niños de La Colmenita.

Para concluir, Kai invitó a los asistentes a un baile que, según él, celebraban los vikingos en su país natal. El sonido del acordeón se dejó escuchar y de él brotaba la melodía de un cha cha chá cubano. A golpe de esa sonoridad cubanísima, el público bailó por toda la Casa hasta desembocar en el portal. Una verdadera acción de reciprocidad y generosidad gracias otra vez a los “odines” que tomaron la esquina de 3ra y G.


Tomado de La Ventana