Te lo ganaste

El 12 de agosto de 1996, en el Palacio de los Capitanes Generales, en La Habana Vieja, se presentó la exposición fotográfica “100 Imágenes de la Revolución Cubana”; llevé una foto de cuando Fidel estaba entrando a la Cumbre Iberoamericana en Cartagena de Indias, Colombia, en la que iba vestido con una guayabera. Fue una sorpresa para todos nosotros, yo quería que él me firmara la foto, si iba a la exposición, para tener un recuerdo de aquel día especial y, efectivamente, llegó, y enseguida dijo que se quería retratar con los fotógrafos que habían participado en la exposición. Al final de la foto colectiva le pedí que me autografiara la foto, lo hizo y preguntó la fecha, al decirle que era 12 de agosto, la firmó el 13 (día de su cumpleaños) y me dijo: “Te adelanté el cumpleaños, te lo ganaste”. Ya te podrás imaginar lo que sentí. La tengo en un lugar particular en mi casa.

Me gusta la foto

La segunda anécdota fue con la portada del libro Instantáneas, donde aparece Fidel con espejuelos en la frente, y un tabaco en la mano, en 1998. El libro estaba en preparación y esa foto fue la escogida para la portada. En agosto de ese año, en Ginebra, a Fidel le impusieron una medalla de la Organización Mundial de la Salud por haber renunciado públicamente a fumar, en su discurso de agradecimiento él explicó el daño que hace para la salud fumar, y así estuvo un largo rato, yo estaba haciendo fotos en un balcón del Palacio de las Naciones y al oírlo pensé: “Se me jodió la portada del libro”. Al llegar a La Habana, dije en el Instituto del Libro que debían cambiar la portada, me contestaron que ya no había tiempo, pues el libro estaba en Italia para la impresión. El 12 de octubre de 2000, nos reunimos nuevamente con Fidel, los fotógrafos Raúl Corrales, Korda, Roberto Salas y yo, para conversar sobre fotografía y hacer distintas anécdotas. Le enseñé el libro y le manifesté mi preocupación, y él me respondió rápido: “¿Y qué?, si yo fumaba y, aparte, me gusta la foto”.

Charlando de fotografías

Una vez, estábamos Korda, Corrales, Roberto Salas y yo contando anécdotas junto a él. Y estuvimos una hora y media charlando de fotografía solamente. Fidel dijo una cosa muy bonita en ese momento: “Sin el trabajo de ustedes la Revolución no existiría”. Lo repitió dos veces, queriendo decir que sin las fotos nuestras nadie hubiera sabido qué hizo la Revolución.


Nota: Texto publicado en el libro Así es Fidel, de Luis Báez.