Te debemos un paraíso infinito

“Si el honor y la sabiduría y la felicidad no son para mí, que sean para otros.
Que el cielo exista, aunque mi lugar sea el infierno. Que yo sea
ultrajado y aniquilado, pero que en un instante, en un ser,
tu enorme biblioteca se justifique”.

De B.

 “Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca”

De B.

 

Querido Desiderio:

Con solo pronunciar tu nombre uno siente que ya irá lejos. Hoy puede ser un día negro y blanco, blanco y negro, gris quizás más aún y, se anuncia que cambiará el tiempo. Muchas personas no han dormido, les ha rodeado la urgencia de unas notas para que vuelen hacia ti.

Imagino entonces que muchos están preparándote unas cuartillas, papeles, quizás cartas. Imagino que cada periódico, cada Revista Cultural de la Patria entintará más de mil y una lágrimas por ti.

Tú, hombre de mente privilegiada, descomunal, exclusiva, única, que supiste entregarnos las llaves de la lectura para entender la cultura. Muchos te debemos, decía un amigo.

Desiderio, dinos en qué Galaxia te engendraste. Fuiste colocando libros-mentes, semillas-árbol,  espejos-sombras, a contracorriente de la mediocridad, con una dimensión espacio-tiempo desconocida. Y es que tu espada está hecha de letras, de luces, de saberes.

Tú, hombre de todos los signos, de todas las lenguas, de todas las culturas, de todas las naciones, de todas las razas. Te lo pedimos: no te sientes, no te mires en el espejo del hoy, porque ya eres más que eso, una revelación atemporal  de palabras ilimitadas. Hoy te quedas entre nosotros más allá de la memoria, más allá de una modernidad líquida, más allá del barro minúsculo del que están hechas las estrellas del Universo, te quedas más allá del papel, porque tú invertiste la ecuación de Einstein, porque tú eres de otra dimensión espacio-tiempo.

Dinos cómo hiciste para la interconexión de tantos símbolos en tu vida y en tu muerte. Hoy te debemos un Paraíso infinito. Tú, hombre de Babel.

Y entonces vuelves cada día hacia otros nosotros, hacia más luz, Desiderio.

Por eso hoy lloramos y te queremos.