Súper Ratón es rubio y de ojos azules

Ese y ningún otro es el dato nuevo que aporta el diario español El País, cuando reporta la nueva aventura de Oscar Pérez: el Súper Ratón es rubio y de ojos azules. Hace unos meses, cuando el terrorista tiroteó y lanzó granadas, desde la cómoda distancia de un helicóptero, contra la sede del Ministerio del Interior y luego el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, mientras en este último sesionaba la Sala Constitucional, la prensa que se ocupa de las cosas serias promocionaba a Súper Pérez como un desertor de la policía científica, inspector, piloto, paracaidista, buzo de combate y… ¡actor! Insistieron además en que el personaje era un agente altamente entrenado, miembro de la Brigada de Acciones Especiales, quien incluso habría sido, en algún momento, jefe de operaciones de la División Aérea de la policía.
 

terrorista venezolano Oscar Pérez
 Súper Pérez es un desertor de la policía científica, inspector, piloto, paracaidista,
buzo de combate y ahora… ¡actor! Foto: Internet

 

Y la verdad es que él tampoco quería quedarse atrás. Hablando por sí y por los suyos, en un video previo a la acción y que duraba más que la acción misma, afirmaba que él y su camada eran “guerreros de Dios”.

No hay que tener ni medio dedo de frente, ni de nada, para juntar los hechos y sacar conclusiones: un tipo que se cree comisionado del altísimo, que se anuncia en YouTube, que tiene cuatro gatos que lo secundan, y que al ser atrapado tiene consigo un carro bomba listo para ser detonado frente a una embajada… ¿qué es? Si le preguntan a Trump, sin decirle que es su ahijado, con los ojos cerrados dirá: es un fanático terrorista… Pero no… para El País, Súper Ratón es “un rebelde”.

Se dice que a sus secuaces le prometió “cuatro dólares” y protección, en pago por detonar el carro bomba frente a la embajada cubana en Caracas. Eso recuerda en demasía a Raúl Ernesto Cruz León, el terrorista salvadoreño apresado en La Habana, a finales de los 90, tras explotar varias bombas en instalaciones turísticas de la Isla. A él lo contrató para sus crímenes Posada Carriles y, hasta donde se sabe, nunca vio pasar ni un centavo por sus manos, pues el pago siempre quedaba para después.

Súper Ratón, siempre según El País, “con la apariencia de una estrella de Hollywood”, tuvo tiempo, durante el operativo de su captura, para realizar otro video donde afirmaba que “nos íbamos a entregar”.

Aun en las peores circunstancias, Súper Ratón piensa en todo, lo cual quiere decir: en su imagen y en sí mismo, pues el video lo muestra “en medio del tiroteo, con sangre en el rostro”. En otras palabras, tuvo tiempo y salsa de tomate a mano, antes de su última producción audiovisual.