Sundance y el arte de escribir guiones

¿Cómo escribir una historia para el cine o la televisión? No es la primera vez que Sundance propone una interrogante similar durante los paneles organizados por el Sector Industria. La diferencia este año subyace, quizá, en dos puntos de giro que han aportado un nuevo rostro al debate: la nómina de participantes convocados —todos con experiencia en la pantalla chica—, y el protagonismo de las series televisivas y sus procesos creativos como leitmotiv del encuentro. 

La edición precedente del Festival de Cine ya había permitido acercarnos a la trayectoria de un reconocido grupo de guionistas vinculados al séptimo arte. Sin embargo, el prestigioso instituto estadounidense concibió desde otra mirada el panel de escritura narrativa que tuvo lugar este domingo, al reunir a destacados guionistas de televisión para intercambiar sobre su trabajo en ese medio. 


 

Durante cerca de dos horas, Erik Jendresen, Naomi Foner y DeVicentis, junto a la actriz y productora Maggie Gyllenhaal, dialogaron sobre el storytelling episódico y las oportunidades creativas que supone. Asimismo, el espacio de debate moderado por Paul Federbush, Director Internacional del Programa de Ficción de Sundance, abordó las particularidades de las narrativas en televisión y el impacto de las nuevas tecnologías en el modo de contar historias.

Según comentó DeVicentis, el formato de series cortas o de temporadas limitadas facilita a los guionistas la posibilidad de ver en pantalla el desarrollo de los personajes y, a partir de ahí, trabajar en la historia desde enfoques que tal vez no estaban previstos.

“Cuando uno escribe una película, sabe cómo va ir cada escena de principio a fin. En cambio, cuando ves el capítulo de una serie, tienes la oportunidad de apreciar cómo funcionan las relaciones entre los actores y percatarte de cosas nuevas sobre las que no te habías dado cuenta anteriormente. Es algo en constante evolución.

“También sucede que, al empezar a escribir una película, me digo: `esto puedo hacerlo en dos meses´. Sin embargo, es diferente cuando tengo que escribir una serie de televisión que va a durar entre 10 y 12 horas. Se trata de un formato que da mucha más libertad, a la vez que exige mayor disciplina. Es parecido a la diferencia entre escribir una novela o un cuento”.

Para el guionista y productor ejecutivo de la multipremiada teleserie The People vs. OJ Simpson, su desempeño no depende exclusivamente de un conjunto de habilidades que le permitan adaptarse a escribir para la televisión, sino de la manera en que se acerca al proceso creativo en ese medio.

“Los guionistas pasamos mucho tiempo tratando de crear algo real y honesto, esto es lo más importante para el éxito. Pero, además, debe ser entretenido. Nosotros hablamos todo el tiempo —principalmente cuando nos sentamos a trabajar en Sundance—, de la importancia que tiene la integridad y la honestidad, pero no significan nada si no hay entretenimiento”.

Erik Jendresen, escritor de las series Band of Brothers, Killing Lincoln, A Slave in the White House  y No Man´s Land, coincidió en la importancia de este tipo de formato para “dejar crecer los personajes y las historias”, e hizo énfasis en la influencia de las nuevas tecnologías como parte del modo en que se asumen las narrativas audiovisuales.

“Tener acceso a contenidos de televisión de manera digital y poder descargar por esa vía los episodios de las series de televisión, de alguna manera comenzó a decirle a Hollywood que había un espacio muy importante que se debía asumir. El hábito que las personas están desarrollando de ver múltiples capítulos y `bajar´ las series completas, cambió la manera de crear”, explicó.

“Artísticamente, pienso que esa posibilidad no debería tener un efecto; sin embargo, no podemos estar ajenos al hecho de que si las personas ven los capítulos uno detrás de otro, no tenemos que preocuparnos, por ejemplo, de que recuerden lo que pasó en el episodio anterior. Esto no debería cambiar nuestra forma de escribir, aunque, de alguna manera, sí la afecta.

Según afirmó, para él es fundamental conocer cómo comienza una historia y dónde termina, o si va a necesitar entre 6 y 12 horas para llegar de un punto a otro del relato. “Nunca olvidaré —dijo— algo que comentó Naomi en un taller: contar historias es saber cómo llegar al final”. Y en ese tránsito reconoce que es esencial la construcción de los personajes.

“Mientras creo acciones o diálogos, siempre tengo en cuenta que estoy escribiendo algo para que una persona lo actúe. Preguntarme qué necesita o quiere un personaje frente a una situación determinada, creo que es la manera más sencilla y honesta de que conecte con la trama”.

En cambio, para Naomi Foner, guionista de Running on empty y A dangerous woman, la tensión que generen las acciones dentro la historia es, incluso, más importante que la trama. “Necesitamos esa tensión, y eso no significa que vaya a conducirnos a una resolución o que nos esté creando elementos para una trama. Se trata de algo más profundo que nos lleva a creer en un personaje y a seguirlo en su intención de lograr algo.

“Al presentar y vender estos proyectos, porque al final siempre hay una cuestión de dinero detrás, lo que quieren saber quienes nos están escuchando es, de hecho, si vas a poder sostener el interés de la audiencia en esos personajes. Escribas para el cine o la TV —agregó— cada escena debe dejarte algo que te conduzca a la próxima”.

Durante el panel, también se refirió a la influencia del escenario digital en las series televisivas y a su experiencia en ese sentido. “Lo que me sucede cuando veo los episodios consecutivamente —como mencionaba Erik— es que tengo la posibilidad de parar en cualquier escena. Y eso puede compararse con la experiencia de leer una novela: te da una comprensión mucho más rica y profunda de lo que estás viendo”.

Por su parte, Maggie Gyllenhaal indicó que, en la mayoría de los casos, las series de larga duración le permiten trabajar los personajes con más profundidad. “Creo que como actor o actriz, puedes hacer este trabajo de la misma manera que harías una película: sencillamente llegar, decir tus parlamentos y esperar que te den la parte que te corresponde para el próximo capítulo; pero también da la oportunidad de emplearte a fondo  para tener una influencia sobre la serie y sobre lo que sucede”.


La actriz y productora Maggie Gyllenhaal Foto: Internet


Durante su carrera, según dijo, ha participado en dos proyectos televisivos drásticamente disímiles en cuanto al proceso de trabajo:

“El primero fue la serie The Honourable Woman, que duraba 8 horas y se escribió antes de comenzar a filmar. La segunda oportunidad fue con el extraordinario escritor David Simon. La serie se escribía mientras grabábamos: fue la primera vez que pude estar en un proyecto donde se concebía cada episodio basado en cosas que sucedían en el capítulo anterior”.

En su opinión, la estructura de la trama es fundamental para el desempeño exitoso de un actor, independientemente del medio para el cual trabaje. “No tener que ocuparnos de la trama como actores —concluyó— nos da increíbles posibilidades de crecer, expandirnos, relacionarnos con la historia, recrear un personaje y darle vida”.