SUEƑOS QUE SON PESADILLAS

En medio de la euforia por la victoria de Trump en la carrera desesperada por el butacón Imperial, a Richard Spencer se le zafaron las tuercas y gritó en medio de una convención del movimiento alt-right que él lidera: “¡Heil Trump, heil nuestro pueblo, heil victoria!”, y varios en la sala respondieron con el saludo nazi.

Luego, cuestionado por la prensa, trató de desdecirse: “No, no queremos reproducir la Alemania nazi”. Obvio, ello sería una estupidez, pues si algo debe que tener claro Spencer, por más ilusiones que se haga, es que el fascismo hace más de setenta años fue aplastado.