“Soy mejor cantante desde que interioricé mi voz de contratenor”

Para Darryl Taylor no existe escenario pequeño. “La buena música lo será en cualquier parte del mundo”. El teatro Martí de la capital cubana le pareció tan inmaculado como el Carnegie Hall de Nueva York o la histórica catedral de Santa María La Nova en Nápoles.

“Debemos sumar, sin excepciones, a todo el público posible en la apreciación del desempeño de los contratenores”.

“Debemos sumar, sin excepciones, a todo el público posible en la apreciación del desempeño de los contratenores”, explicó. Y en ese afán de promoción-demostración de cuánto arte envuelve esta categoría vocal, ha actuado en el Royce Hall de Los Ángeles, el Centro Kennedy para las Artes Escénicas en Washington D.C., con la sinfónica Johann Strauss de Viena, y en el Festival de Música de Aspen.

Ese mismo afán lo trajo hasta La Habana, al primer Festival de Contratenores del Mundo.


Fotos: Kike


¿Cómo interiorizó su voz de contratenor?
Al principio me costó un poco entender y asumir que era contratenor. En los inicios era tenor solamente, adoré esa faceta mía e hice una sólida carrera como tal.
Al principio me costó un poco entender y asumir que era contratenor. En los inicios era tenor solamente, adoré esa faceta mía e hice una sólida carrera como tal. Fue entonces cuando un estimado profesor que tenía, me alertó de mis cualidades: “Me parece que tienes buenas condiciones para asumir roles como contratenor”, me dijo.

Debo confesar que en ese momento me negué, decía: “Contratenor, no”. Influyeron en mi percepción los estereotipos que existían en la época y mi ignorancia sobre el tema. No comprendía a cabalidad lo que era desempeñarse desde este registro.

Luego de una intensa lucha conmigo mismo interioricé mis habilidades vocales. “Es la voz que tengo, no puedo negarlo”, pensé. Y lo asumí.


 

Quizá todavía pesen muchos prejuicios acerca del desempeño de los contratenores…

Sí, existe todavía un gran desconocimiento al respecto, incluso en países con una sólida agenda cultural. Cuando mi profesor me habló sobre este mundo, era apenas divulgado. Los contratenores sufrían de un tremendo olvido y eran subestimados por orquestas, músicos y creadores. Se pensaba que conformaban un grupo de “cantantes raros”. Una total ignorancia.

En ello también influye que pocos compositores crean para este tipo de voces…
No escribir para nosotros es perder una variedad interpretativa sin igual, una riqueza coral que otros no tienen.

Es un complejo escenario. Lo vivencio. Cada vez que encuentro a un autor le pregunto: “¿Tiene obras para contratenores?”. Si la respuesta es negativa, siempre les explico que no son compositores del siglo XXI. No escribir para nosotros es perder una variedad interpretativa sin igual, una riqueza coral que otros no tienen. Podemos dominar varias obras y personajes. Esta categoría de voz existe, y no pueden ignorarla ni renunciar a esta tendencia, porque es como cerrar los ojos al desarrollo musical de esta época.

No obstante, el Maestro Leo Brouwer considera que se entra en una época de oro para este tipo de interpretaciones…

Es verdad, existe un resurgir. Y Cuba marcará un hito en este sentido. Felicito al país y al Festival, porque esta es una oportunidad única en la historia de la música mundial.


 

Gracias a sus interpretaciones, ha sido calificado por Los Ángeles Times como un cantante vibrante y flexible. ¿Se siente contento con su decisión?

Sí. Esta es mi voz, mi voz total. Antes era tenor, ahora canto con todo lo que puedo ser. Me encanta eso. Hoy logro desempeñar roles como tenor o contratenor. Defiendo un registro más plural, abierto, diverso. Puedo hacer de todo: desempeñar papeles para hombres o para mujeres. Tengo más capacidad interpretativa. Soy mejor cantante desde que interioricé mi voz de contratenor.