Sonando en Cuba: todo para el Oriente

Tal y como vaticinamos, esta vez todo se lo llevó el Oriente de Cuba en la tercera edición del certamen de canto Sonando en Cuba: Gran Premio y Mejor Sonero para Félix Antony Puig Lugo, de Santiago de Cuba, y Premio de la Popularidad y Premio en Composición, para Yaliesky Zaldívar Corrales, de Holguín. 


Félix Antony Puig Lugo. “Los orientales llevaron al cierre de Sonando en Cuba a un peso pesado”.
Foto: Web del programa
 

Cuando esta noche se conoció el veredicto del jurado, una parte considerable de la teleaudiencia cubana aplaudió la decisión, ya que el palmero Puig Lugo era el Rey, desde hace varias sesiones del concurso, pues con él parecía que era Cuba quien cantaba sobre el escenario del habanero teatro Astral. 

Yaliesky también impactó y se llevó para su tierra holguinera uno de los galardones que más aprecia cualquier artista: el Premio de la Popularidad. Y el Jurado, no conforme con ese reconocimiento tan importante, lo distinguió con el Premio Especial de Composición. 

En resumen: los orientales llevaron al cierre de Sonando en Cuba a un peso pesado, a una maquinaria engrasada y bien calibrada para hacer son, alardear con la melodía, y convencer al público y al jurado.

Y como si fuera poco, el auditorio y los televidentes le otorgaron su favor al competidor holguinero, en una decisión hermosa, porque el muchacho simplemente convenció a la mayoría. Por eso aplaudimos el otro veredicto del tribunal, de darle al holguinero el premio en composición, para cerrar así un evento inolvidable para la región oriental, un resultado que hace soñar a tantos. Si fuese posible trasladar esto al béisbol nacional y volver a organizar un equipo Orientales. 

Hace apenas unos días habíamos señalado que “si se tienen en cuenta los aspectos siguientes: los elogios de los tres mentores han coincidido en el caso de Puig Lugo, en que “todo lo que canta lo hace magistralmente”; si en realidad fue integrante del mejor de entre los dúos en la semifinal; si cada vez que llega al escenario conmociona al público y sin distinción a Paulo FG, Haila María y Mayito Rivera; entonces Félix Antony Puig Lugo tiene muchas posibilidades de alzarse con el galardón de la tercera edición de Sonando en Cuba. 

Pero certamen al fin, el jurado decidió quién es el rey del programa más seguido por la tele audiencia cubana en los últimos años. Vale señalar que si los organizadores reflexionan detenidamente, quizás para las competencias venideras pudieran prescindir de las regiones. Si así hubiera sido ahora, Yaliesky Zaldívar, el competidor holguinero, quizás estaría en la final. Pero es uno por región. 

Quienes nuevamente vimos y escuchamos a Yaliesky durante la semifinal, corroboramos el abrazo sobre el escenario que recibió de su preparadora, incapaz de ocultar la emoción, y también, lo que el propio Paulito FG dijo con palabras de evidente sinceridad: “Si existiera el premio a la excepcionalidad, sería para Yaliesky”.

Las emociones fueron también impactantes y la magia de la TV las colocó en la sala de cada hogar. Y como el certamen tiene tanto de popular, cabe aquí lo dicho por un grupo de santiagueros que, en medio de una fiesta, siguieron el programa final del certamen: “¡Qué bien: las aguas cogieron su nivel!”

En el resumen, hay que reconocer ante todo el enorme trabajo de los tres mentores; del jurado de alta valía, y en especial de los equipos de preparadores de las tres regiones. En verdad sin ellos, Sonando en Cuba no sería ni la sombra de lo que es.