Sombras largamente postergadas

Luego de varios años de espera debido a obstáculos financieros, finalmente sale a la luz Sombras nada más, primera antología de cuentos cubanos que aborda el tema de la violencia hacia la mujer. Por la necesidad de visibilizar tan doloroso flagelo, por demostrar que las cubanas participamos activamente en la Campaña Mundial contra la discriminación de género, y debido a que se trata de un esfuerzo múltiple, considero oportuno este comentario.


 

En primer lugar, agradezco a Ediciones UNIÓN, a su Directora, la escritora Olga Marta Pérez, y a la Jefa de Narrativa, Thelma Jiménez, las gestiones gracias a las cuales la antología no solo fue admitida desde un primer instante, sino editada y publicada finalmente con ese sello editorial. Las feministas Zaida Capote y Helen Hernández Hormilla colaboraron prologando y comentando los cuentos respectivamente, lo cual prestigia esta entrega. La editora Amanda Fleites trabajó con intensidad, hasta lograr lo que ahora se ha dado en llamar “colegiatura”, en aras de alcanzar consenso entre las 36 narradoras cuyos textos componen la antología. Gracias a la artista plástica Cirenaica Moreira, que no vaciló en entregar una de sus preciadas obras, la ilustración de cubierta es no solo bellísima, sino elocuente.

Agradezco con particular énfasis a las escritoras, por donar narraciones sin saber a ciencia cierta cuándo saldría el libro, por la paciencia demostrada en más de dos años de espera y de incertidumbres, y por la calidad de sus obras. La idea original de esta recopilación fue de Marilyn Bobes, quien me “pasó el balón” para que asumiera la responsabilidad de continuar y terminar la agotadora tarea de selección. Finalmente, debo señalar que varios intelectuales ayudaron a promocionar Sombras nada más, y a ellos también dirijo mi gratitud. En la venidera Feria del Libro, el público podrá acceder a la lectura de estas muestras de denuncia, escritas desde el desgarramiento, el dolor y la humillación que presupone tan escabroso tema. Como toda antología, adelanto que esta, seguramente, carece de abarcamiento definitorio, por lo cual quedamos abiertas a futuras temporadas. En este primer intento, procuramos incluir nombres de todas las regiones de Cuba, de todas las edades, tendencias literarias y estilos, sin limitarnos a quienes viven dentro de la Isla. De esta forma, los nombres de las autoras escogidas son:  Lourdes de Armas, Aida Bahr, Marilyn Bobes, Clara Maylin, María Liliana Celorrio, Jhortensia Espineta, Maribel Feliú, Diana Fernández, Ana Luz García Calzada, Lourdes González Herrero, Charo Guerra, Wendy Guerra, Carmen Hernández Peña, Jacqueline Herranz, Georgina Herrera, Laidelyz Herrera, Marilú Macía, Marvelys Marrero, Jamila Medina, Teresa Medina, Rebeca Murga, Dazra Novak, Yasmín Portales, Ena Lucía Portela, Aloyma Ravelo, Sonia Rivera-Valdés, Legna Rodríguez, Marta Rojas, Zulema de la Rúa, Magaly Sánchez, Karla Suárez, Mariela Varona, Anna Lidia Vega Serova, Liany Vento, Mirta Yáñez y una servidora.

Esperamos satisfacer al público, a los críticos, a la prensa y a los especialistas, pero sobre todo, esperamos que esta contribución desde el arte, fortalezca las riendas de contención para la violencia hacia niñas y mujeres, que tanto daño nos hace.