Selección de poetas


OTRAS LUCES POÉTICAS ESCRITAS POR MUJERES

Estas cinco poetas forman parte del proyecto Luces atrave(r)sadas que circuló en el Festival Internacional de Poesía de La Habana y luego estuvo de recorrido en algunas provincias. Aquí se juntan cinco voces poéticas, de cinco muchachas, que comienzan a despuntar en el más reciente panorama literario de Cuba. Este proyecto recibió la Beca El reino de este mundo que convoca la Asociación Hermanos Saíz.

La Jiribilla se acerca a estas escritoras en el año del aniversario treinta de la AHS:


Zurisaday Gómez Torres (Mayabeque, 1982)
Poeta y Narradora. Licenciada en Estudios Socioculturales. Miembro de la Asociación Hermanos Saíz (AHS)
 

ATENEA

Invasión de codicias a Olimpo,
espacio donde en virginidad perpetua
habitaba entre dioses y diademas.
Mortal entre mortales
que no se inclina
no invoca
no implora
asedia.
Sin ofrecer culto a las deidades
vaga entre pilastras
inicia la ofensiva
fragmenta la égida
burla al rayo
trastoca los olivos
penetra en templo sagrado
bebe elixir divino
y no teme al castigo eterno.
Cual Ares y a usanza
funde en una misma copa
convite de alientos
rocío de cristales
columnas desgajadas
diosa que sucumbe en la mitología
no hila      no teje       no regala
ramo de uvas vacío
pecado concebido.
   Mortal que invade
diosa que no resiste
antes
me llamaba Atenea.

MI NIÑO

Congelados cada granito de arena
                                        voltee el RELOJ
                                        sacudí el RELOJ
                                        quebré el RELOJ
Pienso en el agujero negro
en el calentamiento global
en el triángulo de las Bermudas
en el hambre que es más hambre
cuando las siente un niño
y en MI NIÑO
pienso en las ecuaciones sin resolver
en el cáncer que aún mata y esconde la cura
en las mutaciones de lo simple
en la agresividad de un minúsculo mosquito
en el sida que es más sida
si nace en un niño que no ha decidido amar
y en MI NIÑO

Tantos besos sobre la cabeza de MI NIÑO
abrazos sobre la piel de MI NIÑO
palabras sobre las memorias de MI NIÑO
olvidos sobre la realidad de MI NIÑO

¿Dónde están los juguetes de MI NIÑO?

Diminuta figura
que ha resistido las ráfagas
 la inclemencia
la melancolía
Vivo recuerdo de su bisabuelo
que ha perdonado la indolencia
la traición
la mentira
 
Extraña madurez que ha roto
los juguetes de MI NIÑO
 
Descongelados cada granito de arena
                                            el RELOJ
me voltea
me sacude
me quiebra
 
 
Laura Domingo Agüero (La Habana, 1985)
Poeta, coreógrafa y realizadora visual. Diplomada de la Escuela Nacional de Ballet de La Habana, y del Instituto Superior de Arte.
 
Invocación
 
A Jorge Luis Borges
 
Los anaqueles de mi memoria
están llenos de contiendas perdidas.
No pretendí emular con Espartaco
o con William Wallace
o con Hatuey.
Alguien me lanzó a esta encrucijada
de  metafísicas causas y consecuencias
sin derecho a la refutación.
A mí también me engendraron para la felicidad
pero quise conocer los laberintos
sin la ayuda de Ariadna.
Anduve tras los rastros borrados.
No me quejo, pues la noche, aunque oscura,
espera el alba a mi lado.
Que exista el Paraíso,
aunque me corresponda vivir en las tinieblas.

Cantidades extendidas

Que se hundan en las calles mis hojas
entre cristales abandonados.
Que los años sean más que números
allá donde la nieve se diluye
en la seriedad de las montañas,
donde no hay necesidad de olvidar el olvido.
Que sea yo, sol de madrugadas,
que no tenga la carga de mi alma y de estos huesos.
Que me acompañes tú
-sustancia espiritual-
otro enero.
 
 
Ketty Blanco Zaldívar (Guáimaro, 1984)
Poeta y narradora. Licenciada en Ciencias de la Religión. Miembro de la Miembro de la Asociación Hermanos Saíz (AHS)

Ser
 
El helado se derrite en mi mano.
Una gota cae sobre el vestido.
La dejo ser.
Las religiones se disputan el Ser.
Los filósofos discuten sobre el Ser.
Mientras,
una mancha oscura
es
en mi ropa.
 
La visita
 
Una mujer atraviesa el jardín
y se detiene frente a mi puerta.
No presta atención cuando una voz le dice
no hay nadie. Que salí al mercado.
Rabiosa, escupe las paredes, se rasga la ropa
y enseña unos dientes negros.
He venido a matarla, ¡lo juro!,
Estoy aquí, ¡lo juro! pues ella ha colocado un pesado equilibrio
sobre mi cabeza. Y luego, escarba mis ojos con su afilado pico.
 
Ha venido a matar: un perro sigue respirando sus llagas
y extrañando mi olor. Los conozco como al hongo en su estiércol.
Yo he venido a matarla, jura
a quien ya nada le produce espanto.
 
 
Jessica Arteaga (La Habana, 1988)
Poeta y narradora. Licenciada en Bibliotecología y Ciencias de la Información. Miembro de la Asociación Hermanos Saíz (AHS)
 
Escape
 
Me gustan los pozos vacíos
Las caídas de agua,
El ave que escapa
De las garras,
El proyectil que genera la cicatriz del espacio,
Las ballestas que descubren nuevas manzanas,
Las mujeres que mutilan sus senos
Y encuentran placer en el reflejo,
Las jaulas donde despiertan nuevas alas,
La semilla que se precipita y
busca el auxilio de las manos,
La sensación de sorprender a la serpiente
liberación de la carne.
En este momento,
la moneda  mueve la cuerda alrededor de mi cuello.
 
Bostezo

Bostezo de noche,
memoria de la ceniza,
encanto de la lluvia y el viento.

Formas de la ausencia,
necesidad de ser pájaro
presenciar la nube,
asesinar la muerte.

Vengo de un mundo enfermo
donde se escala la vena y se apuñala,
donde desnuda me asomo y la sombra me tuerce.

Se es más bello, si lo profundo es más cruel,
vivo en el pozo en espera de la mañana.

 
Elizabeth Reinosa Aliaga (Bayamo, 1988)
Poeta y narradora. Ingeniera en Ciencias Informáticas. Miembro de la Asociación Hermanos Saíz (AHS)
 
Yo también hago una historia
 
        con palabras,
con dioses
que gritan y protestan.
 
Me canso
del silencio
me canso de no poder decir
que mi morra es un nido
que en su interior maduran
unos huevos espléndidos.
 
Soy proclive
al tacto
a la espina
pero puedo inventar un bosque,
una espesura tan real
como estas
construcciones de mi lengua
 
Yo presiono los resortes
yo cambio un bonsái por una palma
y una palma por un verbo.
 
Yo me endulzo
cuando dicen
fruta
miel de abejas
pero es más divertido acidularse
más jubiloso
romper un muro y una fuente.
 
Es mejor si me desplazo
aunque tenga un rizoma
de ansiedades.
Es mejor que construya mi historia
con palabras y saliva
y no con los escombros
de un castillo.
Todo es mejor
según la perspectiva
pero ahora yo prefiero
estar
callada.
 
Decir noviembre es un suicidio
 
                un acto de negar el universo,
de esconderse detrás de una puerta y señalar
con el dedo las heridas.
Un vacío más real que la palabra muerte,
que el flechazo de Ulises contra el muro.
 
Decir noviembre – la azotea mutilada- el golpe
         sin llamarlo privilegio,
una canción en dos mitades: 
él tenía un botón sin ojal, un gusano de seda,
la mirada en la pared y las notas inconclusas.
 
Ella amó la libertad de cien pueblos
de Algeciras a Estambul,
La ironía de saberse agua, y odiar las dos orillas.
 
Decir noviembre es otro tiempo de lo absurdo,
un pasado de burbuja,
          una realidad que explota.

 

Especial para La Jiribilla.