Selección de poemas

LLEGADA

¡Aquí estamos!
La palabra nos viene húmeda de los bosques,
y un SOL enérgico nos amanece entre las VENAS.
El puño es fuerte
y tiene el remo.
 
En el aro profundo duermen palmeras exorbitantes.
El grito se nos sale como una GOTA DE ORO virgen.
Nuestro pie,
duro y ancho,
aplasta el polvo en los caminos abandonados
y estrechos para nuestras filas.
Sabemos dónde nacen las AGUAS,
y las amamos porque empujaron nuestras canoas bajo
los cielos rojos.
Nuestro canto
es como un músculo bajo la piel del alma,
nuestro sencillo canto.
 
Traemos el humo en la mañana,
y el FUEGO sobre la noche,
y el CUCHILLO, como un DURO PEDAZO DE LUNA,
apto para las pieles bárbaras;
traemos los CAIMANES EN EL FANGO,
y el arco que dispara nuestras ansias,
y el cinturón del trópico,
y el espíritu limpio.
Traemos
nuestro rasgo al perfil definitivo de América.
 
¡Eh, compañeros, aquí estamos!
la ciudad nos espera con sus palacios , tenues
como PANALES DE ABEJAS silvestres;
sus calles están SECAS como los ríos cuando no llueve
en la montaña,
y sus casas nos miran con los ojos pávidos
de las ventanas.
Los hombres antiguos nos darán LECHE Y MIEL
y nos coronarán de hojas verdes.
 
¡Eh, compañeros, aquí estamos!
Bajo el SOL
nuestra piel sudorosa REFLEJARÁ los rostros húmedos
de los vencidos,
y en la noche, mientras los ASTROS ARDAN EN LA PUNTA
DE NUESTRAS LLAMAS,
nuestra risa madrugará sobre los RÍOS Y LOS PÁJAROS.
 

MUCHACHA RECIÉN CRECIDA
 
PRIMERA VOZ
 
Revolución, eres una
PALOMA que va volando
de noche bajo la LUNA.
En la soledad montuna,
todos a una voz de mando,
contigo pasan soñando,
PALOMA que vas volando
de noche bajo la LUNA.
 
SEGUNDA VOZ
 
La ve mi amor que camina
por un camino empedrado
que un SOL DE HIERRO ILUMINA:
lleva el PUÑAL Y LA ESPINA
temblándole en el costado;
la persigue el yanqui armado,
por el camino empedrado
que un SOL DE HIERRO ILUMINA.
 
LAS DOS VOCES
 
¡Ay, PALOMA que nació
en la Sierra y bajó al llano,
y en sierra y llano creció!
Muchacha recién crecida,
dame la mano,
toma mi vida,
con dos y dos,
con cuatro y cuatro,
te sigo yo.
 
PRIMERA VOZ
 
En calle y plaza,
contra el PUÑAL, PECHO y coraza.
 
SEGUNDA VOZ
 
Contra la ESPINA,
en calle y plaza, tu FLECHA fina.
 
LAS DOS VOCES
 
Desde el monte, monte,
desde el monte vienes tú:
pon contra el yanqui
el campo verde , la tierra libre y el cielo azul,
y una guirnalda de pólvora
y una bandera sonrisa
y un GALLO de cresta fija,
curvas ESPUELAS DE LUZ!
Muchacha de sierra y llano,
muchacha recién crecida,
dame la mano,
toma mi vida;
con dos y dos,
con cuatro y cuatro,
te sigo yo.
 
MACHETE y FLOR.
PALOMA y VIENTO.
Te sigo yo.
 
 
EL MAL DEL SIGLO
 
Señor, Señor, ¿porqué odiarán los hombres
al que lucha, al que sueña y al que canta?
¿Qué puede un CISNE DULCE
guardar sino ternuras en el alma?
¡Cuán doloroso es ver que cada ensayo,
para volar, provoca una PEDRADA,
un insulto mordaz , una calumnia!...
¿Por qué será la Humanidad tan mala?
 
¿Por qué junto al camino de la Gloria
siempre la Envidia pálida
acecha el paso del romero cándido
y le lanza su FLECHA ENVENENADA?
Almas que se revuelcan en el LODO,
¿por qué serán las almas
que siempre han de manchar la vestidura
de aquel que lleva vestidura blanca?
 
¡Cómo castiga el mundo
al que nació con alas
y sueña con la LUZ del Infinito
desde las lobregueces de una jaula!
 
Este siglo egoísta
nunca ha sabido de quimeras cándidas,
ni de ilusiones, ni de empeños nobles:
este siglo se arrastra.
 
Estos hombres de ahora sólo piensan
en el ORO, que ENFANGA
todas las limpideces de la vida
y todas las alburas de las almas.
Señor, ya nadie sueña;
Señor, ya nadie canta.
 
Los caballeros de este siglo buscan
la obscuridad de arteras emboscadas
y en sus noches sin gloria jamás viven
su fina aristocracia,
el eco de una lira,
el amor de una dama
y el BRILLO, ante el asombro de la LUNA,
del acero atrevido de una ESPADA...
 
Y manos que se esconden en la sombra
son las manos que CLAVAN
EL PUÑAL de imprevistas cobardías
y traiciones satánicas
sobre todos los PECHOS sin amparo
y todas las espaldas.
 
Yo no puedo vivir en este siglo
sin cerebro y sin alma.
Señor, Señor: yo soy ÁGUILA O CISNE:
dame una cumbre altiva, como el ÁGUILA,
para olvidar en ella
mi lírica nostalgia,
o igual que al cisne, dame
como suprema gracia,
un lago silencioso y solitario,
de ondas AZULES y de espumas blancas...


Tomado de Antología de la poesía cósmica de Nicolás Guillén, Frente de Afirmación Hispanista, A. C., México, 2001.


Ficha
Nicolás Guillén: Poeta, periodista y activista político cubano. Nació en Camagüey, el 10 de julio de 1902 y falleció en La Habana, el 16 de julio de 1989. Se le considera el poeta nacional cubano. Su obra reivindica la cultura negra dentro de los procesos de mestizaje y transculturación, en lo que denominó el “color cubano”, ni negro ni blanco: mestizo, rasgo distintivo de toda Latinoamérica. Entre otros libros, autor de El gran zoo (1967), La rueda dentada (1972), El diario de a diario (1972) y Por el mar de las Antillas anda un barco de papel (1977).