Roma paga a los traidores con billetes de estreno

El gobierno del Reino Unido de la Gran Bretaña, en un claro arranque de nostalgia, prepotencia y altanería imperial –siendo como es, un imperio venido a menos y acomplejado, que se esfuerza hasta el sudor en su papel de segundón de su principal ex colonia–, ha querido tirarle de las orejas a Venezuela.

Una vocera de la Cancillería británica ha declarado que “El Reino Unido lamenta que las autoridades venezolanas hayan impedido que Lilian Tintori, la activista de derechos humanos y esposa de Leopoldo López, viajase fuera del país. Condenamos el momento en el cual se toma esta decisión”.


La señora Tintori, ex modelo de reality shows, ahora posa ante las cámaras en su nuevo roll. Foto: BBC.com

 

Nótese que la tal condena a la impedimenta de viaje de Lilian Tintori, viene del mismo gobierno que en su momento hizo la vista gorda ante los secuestros ilegales que la CIA norteamericana llevó a cabo en todo el mundo y también en territorio británico. El mismo gobierno que permitió esos arrestos, sin formulación de cargos de ningún tipo, contra personas que fueron forzados a viajar de forma clandestina a cárceles secretas donde se les torturó, ahora protesta por una acción perfectamente legal y transparente del Gobierno Bolivariano. El gobierno que toleró el viaje forzado de decenas de ciudadanos a un destino incierto que muchas veces terminó en la muerte, ahora protesta por la suspensión de viaje de Tintori.

La señora Tintori, ex modelo de reality shows de televisión que ahora posa ante las cámaras en su nuevo roll de madre amantísima y esposa ejemplar, ha sido llamada a presentarse ante la justicia venezolana tras descubrirse en su poder la suma de doscientos millones de bolívares (unos sesenta mil dólares) que no sabe cómo justificar, por más que cantinflee al respecto.

El hallazgo se agrava por el hecho de que el dinero fue encontrado en cuatro cajas de madera, que no son otras que las usadas para transportar al país los billetes del nuevo cono monetario venezolano.

O sea, los billetes aún estaban en las mismas cajas en que viajaron desde la casa impresora en Suecia. Entonces, presumiblemente, es dinero que no ha circulado jamás y que fue entregado directamente a la Tintori, todavía fresca la tinta, para financiar los actos terroristas de la oposición y que hasta el momento han costado la vida a más de ciento veinte venezolanos.

La protesta del gobierno británico quizá no sea otra cosa que un guiño a la ex modelo, simulando preocupación por ella, para que no abra la boca. Y es que no quieren que se sepa lo que pueda salir de ahí.