Ricardo Alarcón de Quesada

La obra revolucionaria de Fidel continuará viva pero sólo perdurará si cada uno de las cubanas y cubanos somos capaces de hacerlo eterno en nuestros corazones y creo que así será, porque confío en nuestro pueblo.

Para conseguir ese propósito, los cubanos deben continuar su ejemplo de lucha y perseverancia, que no se satisfacía con lo mal hecho o no se contentaba con hacer las cosas a medias, porque ponía alma, corazón y vida para llevar adelante la obra de la Revolución.

Ese es el compromiso que tenemos los cubanos para que nuestro país siga siendo lo que es hoy.

Existe un auténtico sentimiento de dolor en la ciudadanía. Hay mucho dolor en nuestro pueblo que no lo expresa aparatosamente o de manera formal, es verdaderamente íntimo porque nunca nos había pasado eso. Hoy es un día único en la historia de Cuba porque dejó de existir físicamente un hombre de la altura de Carlos Manuel de Céspedes o José Martí.

Habrá que regresar una y otra vez para aprender de él y llevarlo en el alma para que viva eternamente en el espíritu de la nación.