Redondillas cubanas, un libro que recopila el arte de improvisar

Entre las propuestas que muestra la provincia de Cienfuegos en la presente Feria Internacional del Libro resalta un ensayo sobre la redondilla que rinde culto a la música campesina, de la cual el repentismo devino Patrimonio Inmaterial de Cuba, y el Punto Cubano fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Se trata de “Redondillas Cubanas”, del poeta y escritor cienfueguero Alberto Vega Falcón, obra publicada por la editorial Mecenas, que, además, presentará otros títulos relevantes como es el Levantamiento armado Popular del Cinco de septiembre.

En "Redondillas…", además de aprender la historia de este género, el lector puede encontrarse riendo a carcajadas con las ocurrentes cuartetas que, atrapadas al azar, han ido componiendo los representantes de esa modalidad discursiva en Cuba.

Y es que su autor, Vega Falcón, o Veguita, como le conocen todos en el centro y sur de Cuba, recopiló una sarta de redondillas —172 para ser más exacto— que hablan de disímiles temas.

En exclusiva para La Jiribilla, Vega Falcón brindó detalles de cómo conformó este texto plagado de anécdotas, de humor y de historia. “La redondilla es una composición poética de cuatro versos que riman primero con cuarto y segundo con tercero, a diferencia de la cuarteta que rima primero con tercero y segunda con cuarta. “En el libro, cada redondilla trae su historia, quién la dijo, dónde; hay algunas increíbles, de gran gracejo popular. Por ejemplo, el Casimbero Jesús Herrera, quien vivía en la Casimba de Santo Domingo, cuando le dijeron que presumía mucho respondió con esta: Fíjate si yo presumo/ que cuando truena lloviendo/ con un relámpago enciendo /el cigarro que me fumo/”

Durante un encuentro en 1982 en una parranda campesina, cada poeta debía comenzar con el sintagma “Poeta grande Fulano…” y escucha a Antonio Casiñeira, el herrero de Palmira la redondilla que dedicó a Juan Graña, un gran bardo cienfueguero. Dijo Casiñeira: “Poeta grande Juan Graña/ que extiende su mano al cielo —y limpia con un pañuelo— la luna cuando se empaña/”

“Es una imagen de gran plasticidad, como para pintarla”, afirma Veguitas. Cuenta Veguitas a su vez que en Consolación del Sur había un poeta que le decían Mantequilla, era alcohólico, pero escribía redondillas. Su esposa pasó hambre y necesidades y cuando murió esta, el bardo frente al sepulcro dijo: “Descansa mujer sencilla/ noble buena y cariñosa/ que está mejor en la fosa /que al lado de mantequilla/”

Otras redondillas tienen por tema a las mujeres, el ron, la amistad, entre la recopilación del narrador, donde muchas, por falta de espacio, no pudieron publicarse en el texto; no obstante, su contenido y versatilidad ya atrae a los amantes del género.

Hay redondillas del rey de la tonada Carvajal Luis Gómez, de Rodolfo Sánchez y Jesús Figueredo.

“Las redondillas son historias contadas, y recogen el humor del cubano, el choteo, la alegría”, confirma el oriundo de la Perla del Sur. Este es el quinto libro del autor, volúmenes como “Estampas guajiras”, una obra en prosa donde se acumulan chistes sobre la gente del campo.


Alberto Vega Falcón, poeta y escritor.
 

También son de su autoría "Por la piel del Calendario”, de décimas y a cargo de Ediciones Unión 1996; “Canto a María Coralillo y otros Sonetos”, Ediciones Mecenas, Cienfuegos 2000; “Décimas”, Ediciones del ayuntamiento de Telde, gráficas Las Huesas, Las Palmas de Gran Canaria. Además de la nueva obra de Vega Falcón, Cienfuegos presenta “Cáscara de coco”, de Ariel Fernández; “Reír en Cuba”, de Eduardo Torres (Zuki); el cancionero “El carrusel musical, para colorear” de Rosa Campos; “Dios no tiene Teléfono”, de Jesús Candelario Alvarado; “Villa Macarusi”, literatura para niños de Dánae Álvarez Gutiérrez; y el “Levantamiento armado del cinco de septiembre” de Andrés García y Orlando García.

Especial de la ACN para La Jiribilla