Raúl en la memoria

 

pintor cubano Raúl Martínez
 

El 14 de diciembre de 1994, el jurado presidido por Graziella Pogolotti e integrado por quince importantes personalidades y artistas de la plástica, se reunió y concedió, por unanimidad, el primer Premio Nacional de Artes Plásticas de Cuba a Raúl Martínez. En aquel momento y mediante las razones que se expresaban en el Acta de Premiación, se hacía justicia a todos los méritos de un creador excepcional, un artista integral, talentoso y dedicado por entero a su obra cada vez más significativa. Se reconocía así, de una vez y para siempre, al Raúl fotógrafo, diseñador, pintor; siempre a la vanguardia y vinculado a los más renovadores proyectos.

Tenaz, constante y arriesgado, supo orientar su arte y su vida contra todos los obstáculos que se presentaron. Nacido en Ciego de Ávila, el primer día de noviembre de 1927, su riqueza imaginativa y carácter excepcional propiciaron que desde su llegada a La Habana, a finales de los años cuarenta, se vinculara con un grupo de jóvenes artistas que terminaría por cambiar el panorama de las artes plásticas cubanas en la segunda mitad del siglo xx: la abstracción y el pop art bien cubanizado, acorde con los cambios sociales y la efervescencia del momento; la fotografía manipulada para llevar la subjetividad del artista a una realidad propia y su aporte increíble a la cartelística, donde nos legó piezas memorables, cuya impronta en la cultura nacional bastaría para hacerle merecedor de los mayores elogios.

Por todas estas razones, en ocasión del 90 aniversario de su nacimiento, el pasado 29 de noviembre el Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam exhibe la exposición Allegretto Cantabile, que abarca una amplia selección de obras del maestro. La Jiribilla también ha querido recordarle y rendirle tributo con este Especial que contiene fotos de su vida y obra, las palabras de salutación de Omar González, Presidente del Consejo Nacional de las Artes Plásticas en el momento en que se le concedió el premio, el agradecimiento de Raúl en ese mismo acto, un texto valorativo de Jorge R. Bermúdez y un artículo de Maikel José Rodríguez Calviño sobre la muestra que el Centro Wilfredo Lam ha puesto a disposición del público cubano, la cual podrá ser visitada hasta el día 30 de diciembre del 2017.