Que la gente piense y se estremezca…

Es el deseo de la talentosa vocalista Danay Suárez, quien con cuatro nominaciones a los Grammy Latinos por su segundo álbum y su polémica participación en Viña del Mar 2017, ratifica su sencillez…Ella volverá al escenario cubano durante el venidero Festival Jazz Plaza, donde, además, se presentará Palabras Manuales.


Danay Suárez. Foto: Internet

 

No es un simple adorno lo que tiene en su casa. Es La Gaviota de Plata de la Inspiración, un premio que no existía, y que se creó a partir de su “atrevimiento” durante la competencia en este 2017 en el Festival Viña del Mar.

“No era mi interés participar porque no tengo ese espíritu de competencia, pero mi mánager envió el tema “Yo aprendí” al festival y entre casi 900 participantes me eligieron. Entonces Viña del Mar comenzó con un motivo artístico que mutó a un motivo espiritual”.

Danay Suárez no cree en competencias, es cierto, pero sí cree en la posibilidad de aprovechar las mejores oportunidades para esparcir mensajes de paz, de amor, de sensibilidad, de apoyo, de comprensión…

“Después de ganar el certamen en los dos primeros días, vistiendo vestidos del mismo diseño con los colores de la bandera cubana, entendí que yo no estaba ahí para ser una más de esas artistas que quieren llevarse una Gaviota para adornar su casa y 30 mil dólares. Yo estaba ahí para contrarrestar esos textos de violencia sexual que tantos jóvenes aplauden, y al salir a cantar el tercer día, no fue el texto de “Yo aprendí” lo que ofrecí, sino otro.

“La alcaldesa de Viña del Mar me preguntó por qué lo había hecho… ‘Es que quise dar un mensaje espiritual y de salvación desde esta posición que tengo ahora de ganadora′, le dije. Comenzaron a revisarse las bases legales del festival, nunca antes esto había sucedido, y entonces decidieron crear esta Gaviota de la Inspiración. Nunca imaginé la trascendencia de esto. Y no quedó ahí… al regresar a Estados Unidos revisé los mensajes recibidos, y encontré muchos agradecimientos y elogios de iglesias cristianas que se sintieron muy felices con la actitud que tuve. Para ellos fue un evento profético…”.

No fue este festival la única gran experiencia vivida por la talentosa vocalista en 2017. Finalmente vio la luz su segundo disco Palabras Manuales. “¿Recuerdas que te hablé de este álbum en 2012, horas antes de mi primer concierto en Casa de las Américas? Pero no me dejo guiar por las circunstancias, y en ese tiempo no tenía ni recursos ni credibilidad suficiente para grabar el disco de la manera en la que quería hacerlo. Esperé el momento oportuno, y aunque son letras que tienen siete años, han ganado terreno”.

Este segundo disco, bajo el sello Universal Latin Music, muestra colaboraciones con Stephen Marley, hijo de Bob Marley, con la poeta y ganadora del Nuyorican Poets Café Grand Slam Aja Monet, con el pianista cubano Roberto Fonseca, y el músico maestro de la fusión entre jazz, electrónica y música tradicional etíope y sefardí, Idan Raichel.

“Mi carrera comenzó por el mundo musical del hip-hop y ahí me sujeté a los backgrounds, pero en este álbum hago mis propias composiciones, y es una joya para los ingenieros de sonido que quieran estudiar la manera en la que fue mezclado y masterizado en los estudios Audio Visión de Estados Unidos.

Palabras Manuales se ha nominado cuatro veces a los Grammy Latinos, incluso como mejor álbum del año, y es considerado por Billboard como uno de los mejores discos de 2017.

“Realmente no me interesa colaborar con músicos que sean muy populares para apropiarme de sus seguidores. Me interesa saber hacia dónde van, qué quieren defender, como el caso de Stephen Marley, que canta en español por primera vez.

“Con Idan Raichel, a quien escuché por primera vez gracias a William Vivanco, tuve una vivencia maravillosa. En casa de mi papá yo tomaba samples de los principios de su música, los cortaba, y encima de eso componía mis temas. Cuando lo conocí le pedí que tocara el tema que quisiera, que yo tenía escrita una canción en cada una de sus composiciones.

“Se quedó impresionado… en una hora salía a un concierto en un lugar importante en Miami y me invitó a acompañarlo. ¿Cómo no hacerlo si yo tenía un dominio completo de su música? Parecía que toda la vida habíamos trabajado juntos. Después fui a Israel, hicimos cosas juntos, y en enero vuelvo para hacer un disco los dos”.

Adelanta Danay que pronto en Lucas podremos vivir los videoclips que ha filmado fuera de Cuba, “porque me interesa que aquí se sepa lo que estoy haciendo y este es un canal muy importante en el país, sobre todo para quienes no tienen Internet ni acceso a otras vías”.

Y ella, con Gaviota o sin ella, inspira. Quienes siguieron sus pasos un poco más de una década atrás, mucho antes de que en 2008 presentara su primer disco Polvo de la humedad, lo comprenderán. No es rapera, no es jazzista, no se amarra a etiquetas. Y aunque ha estado en South By Southwest, Hip hop al Parque, Latin Alternative Music Conference, Central Park Summer Stage, Ted Global de Rio, Afro-Latino Festival, entre otros, Danay Suárez sigue siendo la muchacha que solo quiere hacer pensar y lograr estremecer a la gente en su interior.