Progreso o Neoliberalismo

El venidero 2 de abril los ecuatorianos volverán a las urnas para, en acto democrático, elegir el nuevo binomio para la presidencia en la nación sudamericana. En esta ocasión se miden dos polos opuestos, Lenín Moreno, por el Movimiento Alianza País, y el banquero neoliberal Guillermo Lasso, quien en cinco años ha gastado enormes sumas en campaña.

Los enemigos de los pueblos latinoamericanos conocen muy bien la trascendencia y lo que representan estos comicios ecuatorianos en segunda vuelta; pero más impregnados de la importancia que tienen, deben estar los que respaldan las conquistas de la Revolución Ciudadana, y lo que vendría si hubiese un retroceso político y social como el que viven los pueblos de Brasil y Argentina.

Durante toda esta etapa hemos sido testigo de cada artimaña de la derecha ecuatoriana, acompañada por lo más rancio de la región y con el apoyo “incondicional” de los medios de comunicación, que se han dibujado todo tipo de ignominia para lograr la desacreditación de los representantes de Alianza País.


Foto: Internet


Los ecuatorianos, el próximo 2 de abril, no solo tienen ante sí el honroso deber ciudadano de asistir a un ejercicio democrático, es mucho más, tienen la responsabilidad de apostar por la política inclusiva de Alianza País, o retroceder al neoliberalismo y junto a él a los descomunales recortes sociales y otras medidas antipopulares, ya anunciadas por el banquero Lasso.

Los ecuatorianos tendrán la enorme responsabilidad de hacer valederos los resultados que evidencian casi la totalidad de las encuestas, quienes dan por ganador a Lenín Moreno, aunque no soy muy dada a la confiabilidad en estos recursos, porque de igual manera puede ser una manipulación muy bien pagada por la corrupta derecha para tratar de confundir. Por lo tanto, es vital salir a dar el voto en las urnas y de antemano aplicarle el castigo a quienes intentan borrar los beneficios sociales que llegaron con el ascenso a la presidencia de Rafael Correa y la Revolución Ciudadana.

Una reflexión y una mirada hacia Argentina deberán tener en cuenta los ecuatorianos para ir al sufragio, mirada con profundo ojo crítico: Mauricio Macri llamó al cambio, y con él en la silla presidencial no hubo tal “cambio”, solo llevó al país a más de 20 años de retroceso con sus recortes sociales y despidos por millones de los centros laborales, eso por solo citar dos ejemplos de lo que la vuelta al neoliberalismo ha traído a esa nación.

Otra reflexión y mirada hacia Brasil tampoco debe faltar por parte de los ecuatorianos para ir a las urnas con profundo ojo crítico:

¿Qué ha hecho el golpista Michel Temer por los hijos del gigante sudamericano?; pues solo recortes al sector público y privatizaciones, además de tener en su gabinete un sinnúmero de ministros corruptos.

Hacia contratiempos como estos retrocederá Ecuador si los simpatizantes de Alianza País y de la Revolución Ciudadana se dejan tomar la mayoría en las urnas este 2 de abril. Un gran reto tiene la nación centro del mundo: o van por la continuidad del progreso social, o retroceden al feroz neoliberalismo,  política que quedó aplastada por el empuje de un gobierno que representa a todos los ciudadanos por igual y enarbola como bandera la inclusión social.

 

Fuente: http://www.pensandoamericas.com/ecuadordecide-progreso-o-neoliberalismo