Producción creativa, una experiencia a contracorriente

La producción audiovisual puede ser un ejercicio de creación. Aun cuando persisten aproximaciones sesgadas que limitan su rol a la búsqueda de financiamiento, la industria cinematográfica actual muestra que es posible —y necesario, además— trascender visiones cuyos márgenes resultan tan restringidos.

Julie Goldman y Christopher Clements, productores del multipremiado documental Life, animated (2016), aseguran que un vínculo más cercano con el director, y en general con el equipo de realización, permite expandir el modo de aproximarse a una historia y definir las narrativas de su puesta en pantalla.

“Muchas personas piensan que la producción es solo conseguir el dinero para realizar un trabajo. Pero el concepto de producción creativa es más amplio”, comentaron durante una clase magistral impartida en el Hotel Nacional de Cuba, con la colaboración del Instituto Sundance.


 

Dedicado específicamente a la producción de documentales, el encuentro reunió durante cerca de dos horas a realizadores y productores de Latinoamérica, interesados en compartir experiencias de trabajo y debatir sobre los desafíos de la cinematografía de la región en los circuitos internacionales. 

Para Goldman y Clements, los personajes son los que hacen a las historias diferentes, e incluso, pueden mediar en su decisión para formar parte de un proyecto. Definir cuáles son las intenciones reales de una obra —explicaron— posibilita encauzar la búsqueda de financiamiento o patrocinadores. Y lo que tal vez es más importante, potenciar el alcance de cada audiovisual.

“En ocasiones nos preguntan cómo seleccionamos los proyectos con los cuales nos comprometemos. Primeramente, tiene que ser una buena historia, y en segundo lugar, debemos trabajar con personas con las cuales surja cierta química durante el proceso de realización”, indicó Goldman. “Cuanto más únicos sean los personajes y las historias, es más probable que logren una dimensión universal”.

Las credenciales de ambos productores incluyen un amplio registro temático, en el que se incluyen también documentales como Weiner, premiado en el Sundance Film Festival de 2016 y Chicken People. Según reconoció Clements, la diversidad de los temas que han abordado transitan desde acercamientos a la guerra hasta propuestas relacionadas con el arte, pero siempre atendiendo al concepto de producción creativa.

“Hay muchas maneras de contar una historia —dijo—, y cambios que se pueden realizar durante ese proceso. Intentamos darle al director varias posibilidades, sin prejuiciarnos con ninguna de ellas. Cuando finalmente encuentra esa manera, ese camino que quiere seguir, pues nosotros continuamos ahí para apoyar su trabajo.

“Todos los directores son diferentes, y por tanto, siempre esperamos tener diferentes relaciones con cada uno de ellos. Las primeras conversaciones giran en torno a eso: cómo va a ser la relación, y a partir de ahí podemos precisar si realmente va a ser un vínculo productivo”.

La clase magistral, presentada por la Directora del Programa Documental de Sundance, Bruni Burres, inició el programa de actividades de la Sección Industria dentro del 39 Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, y dejó abierto el camino para otros talleres y conferencias que apuestan por el diálogo entre profesionales y amantes del séptimo arte a lo largo de estas jornadas.