Primera bailarina del American Ballet Theatre recorre centros danzarios

La primera bailarina del American Ballet Theatre (ABT), Misty Copeland, llegó a La Habana para conocer in situ a bailarines y compañías de la Isla, así como a estudiantes de la enseñanza artística danzaria.

Esta es su segunda visita luego de que en 2010 viniera como solista con su actual compañía, para participar en el Festival Internacional de Ballet de La Habana de ese año. En esta ocasión, la primera bailarina afroamericana en alcanzar la mayor categoría en el ABT, arribó al país como parte del programa de Embajadores Culturales y Deportivos del Departamento de Estado de EE.UU. 


Misty Copeland en el Salón Azul del Ballet Nacional de Cuba,
junto al historiador Miguel Cabrera y bailarines de la compañía. Foto: Kike


A su llegada visitó la sede del Ballet Nacional de Cuba (BNC), donde le ofrecieron la bienvenida el historiador Miguel Cabrera y la regisseur Ivis Díaz. “Es un momento histórico muy bonito. Ella es una bailarina académica de nuestro tiempo. Viene del American Ballet, la compañía que históricamente está unida al Ballet Nacional. Cuando el ABT nació, solamente tenía 40 bailarines, de los cuales 16 eran cubanos. Alicia y Fernando Alonso fueron fundadores de ese grupo, y le contaban a sus compañeros el sueño de crear una compañía profesional de ballet en la Isla. Fue ahí donde Alicia se convirtió en primera figura”, rememoró Cabrera.


Misty Copeland observando la clase de ballet para varones. Foto: Kike


La propia prima ballerina assoluta, Alicia Alonso, la recibió este miércoles y le ofreció consejos a propósito de su debut el próximo año en Giselle. Fue esta pieza la que inmortalizó a la maestra en 1943, cuando la estrenó en la misma compañía donde Misty Copeland se dispone a interpretar uno de los personajes más desafiantes de su profesión. Con relación a este rol, adelantó que prefiere los ballets que cuenten un argumento en vez de representar un movimiento sin relato.


Alicia Alonso, directora del Ballet Nacional de Cuba, y Misty Copeland,
primera bailarina del American Ballet Theatre. Foto: Mercedes Piedra


También participó de una clase técnica para mujeres en el Salón Azul, impartida por la profesora Consuelo Domínguez. La primera bailarina del BNC, Grettel Morejón, lamentó que Misty Copeland no pudiera asistir al recién finalizado Festival Internacional de Ballet porque es en ese contexto donde uno puede ver las diferencias entre las compañías, el intercambio te enriquece y siempre que sea para bien es positivo, expresó.

Por su parte, Misty declaró que percibía una técnica muy diferente, “aquí todo es muy rápido”.

En la Escuela Nacional de Ballet Fernando Alonso fue agasajada por profesores y estudiantes. Allí intercambió con los estudiantes de la academia, de la que han egresado estrellas mundiales y virtuosos bailarines, como José Manuel Carreño y Xiomara Reyes, a quienes vio bailar cuando ambos formaban parte de la nómina del ABT.

Impartió una clase a alumnas entre 15 y 18 años a las que hizo correcciones y recomendaciones, e invitó a relajarse y disfrutar de la música, abrir sus mentes, dejar a un lado los nervios y danzar. Al final del encuentro le regalaron un fragmento de “El Jardín animado”, escena del ballet El Corsario.

Al día siguiente se dirigió a la compañía Acosta Danza, donde igualmente participó en una clase de ballet a cargo de la profesora Clotilde Peón; y disfrutó de un fragmento de Fauno, coreografía de Sidi Larbi Cherkaoui, interpretada por Zeleidy Crespo y Carlos L. Blanco, bailarines de Acosta Danza.

Misty  Danielle  Copeland nació hace 34 años en Kansas City. Sus inicios en el ballet con 13 años fueron tardíos, empero su carrera ha sido labrada con no pocos sacrificios y sí mucho esfuerzo. Su formación comenzó en la Escuela de Ballet de San Francisco; más tarde, en el ABT, conoció el método Balanchine, una comunión de técnicas representativas de la escuela norteamericana, de la que también bebió la escuela cubana de ballet. Es en este conjunto, el más importante de los EE.UU., donde fue nombrada primera bailarina en junio de 2015.


Foto: Kike


Además de la danza clásica y contemporánea, Misty Copeland podrá conocer la influencia del baile español en la danza cubana. Su itinerario prosigue hoy en la sede de la compañía Lizt Alfonso, donde disfrutará de la fusión que caracteriza el estilo de ese colectivo criollo.