Post data: pertinente conjunción

Hasta finales del presente febrero está abierta en la Casa Carmen Montilla, que pertenece a la red de galerías de la Oficina del Historiador de La Habana (OHC), la exposición Post data, del reconocido pintor y grabador cubano Andy Rivero.


Fotos: Cortesía del artista


La muestra —dedicada al aniversario 18 de la radioemisora Habana Radio, también perteneciente a la OHC— está compuesta por una veintena de obras que pueden considerarse instalativas: son cajas de 50 x 50 centímetros (a manera de retablos) en las que se narran distintas historias con principio y fin, y que tienen mucho que ver con el contexto cubano actual.

Temas como el amor, la emigración, la nacionalidad, el desarraigo, la patria y la relación de pareja son tratados por Andy a partir de la interconexión de tres lenguajes: la pintura, la fotografía y el objeto; inteligente diálogo en el que la abstracción está presente, pero no es la única protagonista. Y es que Andy —artista sumamente inquieto y quien constantemente se propone retos— ha querido hacer una pausa y, sin distanciarse de la abstracción que lo ha caracterizado desde sus inicios hace tres décadas, se ha planteado mostrarse de una manera diferente sin que eso implique la renuncia a su obra anterior.



 

En conversación con esta reportera, Pedro de Oraá, Premio Nacional de Artes Plásticas 2015, al valorar el quehacer de Andy subrayó que “es un artista que pone pasión, energía y fuerza en la obra”, al tiempo que enfatizó que llega a ser absolutamente visceral: “Él entrega toda su interioridad, toda su visión, apoyándose en una paleta muy especial”. 

En las últimas etapas —puntualizó el maestro Oraá— la pintura de Andy no es tan colorista y se ha propuesto una economía de color que lo ha llevado a emplear casi exclusivamente el blanco, negro y rojo, pero también se percibe un interés por la tridimensionalidad: “Parece que no se puede ajustar solamente a la bidimensionalidad de la tela y necesita darle volumetría a la obra, por lo que recurre al collage, pega cosas sobre la tela o busca elementos que sean corpóreos y los incorpora  al trabajo pictórico; es una nueva tendencia que da, incluso, más posibilidades”.



 

Significó Oraá que Andy es un creador que posee “un oído muy agudo para lo popular” y eso “en cierto modo demuestra que Andy es un artista que tiene los pies sobre la tierra y está muy ubicado dentro de su entorno. “Es una personalidad que está totalmente dentro de su realidad, la realidad que le rodea, y aunque califica como abstracto, no es abstraído”, concluyó.

Por su parte, la especialista y curadora del Museo Nacional de Bellas Artes, Elsa Vega, al enjuiciar el trabajo de Andy, se refirió a su “larga experiencia en el terreno del grabado”, lo que lo ha convertido en un creador que ha llegado a dominar, con gran habilidad, las diferentes técnicas de la estampación: “El grabado es una zona importante dentro de la producción artística de Andy y ha sido el fiel terreno donde él ha sabido expresarse con sobrada calidad”.

En otro momento de la conversación, la especialista se refirió al indudable sello que ha logrado concretar Rivero: “Es un estilo auténtico, muy suyo, y las estructuras que emplea —a veces agitadas, violentas, dramáticas, pero también sensibles— han contribuido a una personalísima manera de expresarse”. Por otro lado, enfatizó Vega, el haberse graduado en el Instituto Superior de Diseño (ISDI) le ha aportado “un orden de pensamiento que consolida una estructura dentro del aparente caos”.

La doctora María de los Ángeles Pereira, profesora de la Universidad de La Habana, al conversar sobre el quehacer de Andy aseguró que “es un pintor abstracto en toda la extensión de la palabra, que explaya sobre el lienzo todo ese concierto de recursos plásticos con total autonomía, pero a la vez hay que reconocer que es un abstracto muy singular porque todo el tiempo maneja conceptos y nociones”.



 

Insistió la doctora Pereira que los títulos “son muy importantes para comprender la obra de Andy porque orientan”, y aseveró que en estos momentos el artista esta “instalando sus pinturas, pero también reconociendo que su pintura puede emular con ese mundo real de objetos  diversos  que, a veces, pueden ser más efectivos en el ámbito de la representación que el artificio pictórico que él puede elaborar”.

Finalmente se refirió al concepto que se transmite en la obra, “esa feliz conjunción —pertinente conjunción— entre la destreza técnica y la idea que se quiere transmitir, casi siempre, articulada en torno a una obra que requiere de otras, que solicita hacerse conjunto —cuando no serie— para poder completar la totalidad de información, de inquietudes, de preocupaciones que quiere compartir. Es muy coherente como artista y como persona”, concluyó.