Por una arquitectura sustentable y dialógica

Como un sistema creativo a la inversa, así calificó Ernesto Jiménez, curador de la Fábrica de Arte Cubano (FAC), al quehacer de una parte considerable de la arquitectura cubana actual.

Durante su intervención en la tercera jornada de la 47 Conferencia del Comité del Diseño del Instituto Americano de Arquitectos, La Habana 2016, el especialista insistió en una visión sustentable que caracteriza al proceso en la Isla.

“La concepción de nuevas edificaciones en el país ocurre a la inversa del modo tradicional. Muchos arquitectos piensan un edificio y después buscan los materiales que necesitan para realizar la idea. Nosotros hacemos al revés. Contamos con recursos limitados, y a partir de ahí, pensamos qué podemos hacer con ellos para alcanzar un resultado óptimo e interesante”, explicó.

En ese sentido, el creador añadió la creciente filosofía que existe en la Isla sobre apostar por una arquitectura sustentable e interactiva. Bajo este proceder fue concebida la FAC, un proyecto cultural plural que defiende una definición de las edificaciones como entornos dialógicos.

“En el inmueble, expuso Jiménez, se aplica la perspectiva espacial de la rotación, según las posibilidades y características de las cinco naves. No se manejan ideas y proyecciones estáticas de cada lugar porque estos cambian su esencia periódicamente, lo cual permite una movilidad estética y estructural de la instalación. Apostamos por entornos versátiles”.

El arquitecto detalló, a los más de 100 homólogos norteamericanos presentes, cómo una antigua fábrica de aceite en el barrio capitalino del Vedado se convirtió en la mega instalación actual; un ejemplo palpable de la regeneración del patrimonio industrial en pos de la sociedad y la cultura.

Jiménez puntualizó que cada segmento de la institución posee un sugerente diseño arquitectónico y de interiores que refleja a su vez el espíritu del arte más contemporáneo hecho en Cuba.

“En sus genes está la constante vocación de cambio. Todos los días nos tenemos que reinventar”, especificó.

Aunque la FAC abrió sus puertas en el 2014, esta plaza socio-cultural diversa y exclusiva en su tipo, vive una evolución que no descansa su proceso constructivo, a tal punto que está próximo a inaugurar nuevos locales y cuenta con una visión extensionista a largo plazo.

Durante la jornada, los participantes conocieron, además, sobre el proyecto Habana Regeneración, un grupo de jóvenes arquitectos que estudian y piensan el patrimonio industrial del país. 

El intercambio de este viernes incluyó, de igual forma, un recorrido por las instalaciones de la FAC, así como el intercambio de experiencias con estudiantes cubanos y jóvenes exponentes de la materia en la nación caribeña.

Esta visita de más de 150 destacados profesionales de la arquitectura norteamericana, resulta el mayor encuentro de este tipo realizado en la Isla desde el XII Congreso Mundial de Art Decó de 2013.