Papalotes contra el bloqueo

Queridos amigos:

Esta es una mañana especial. Nuestro cielo se llenará de papalotes, mensajeros alados que volarán distancias para dar al mundo un mensaje de esta 26ª Feria Internacional del Libro de La Habana, un mensaje de la cultura cubana, el reclamo de muchas voces por el fin del bloqueo.

No hay sector de nuestra vida cotidiana que durante medio siglo no haya sido afectado por el bloqueo estadounidense. Nuestra cultura, también ha sufrido y haciendo enormes esfuerzos organiza una feria como esta. Los cientos de papalotes blancos, azules y rojos que surcan nuestro cielo, llevan el clamor de muchos contra algo tan injusto.

Las nuevas generaciones, formadas en estos años de sueños y resistencia, claman por el derecho de Cuba. Nunca antes, una cometa que surca el cielo, ha tenido un sentido tan digno, además de mostrar nuestra cultura tradicional, nos habla de la felicidad ansiada, el derecho a la vida, a las tradiciones de juegos populares, a la unidad de la familia, al desarrollo intelectual y físicamente saludable de los cubanos, esto defendemos, esto gritan al mundo nuestros coloridos papalotes.

En esta feria del saber y el crecer, he tenido una de las más grandes sorpresas, cuando fui convocado por unos padres a llevarle libros a su hija. Conocí a una niña, enferma desde muy pequeña, pero que vive conectada a un equipo de respiración gracias al esfuerzo de la Revolución por devolverle su vida, su salud. Pese a su estado, ella es una persona libre y como tantos otros niños, cada día viaja en su imaginación y sentimiento por el portentoso mundo de los libros. Ella quiere ser escritora y nos cuenta de su lucha y de sus anhelos.

Junto a la presencia en las redes sociales y el reclamo NoMasBloqueo o la verdad CubaEsNuestra, desde esta Feria del libro y el saber, nuestros papalotes viajarán las distancias, cruzarán los puentes y sobrevolarán los muros, para llamar la atención de la comunidad internacional y reforzar el clamor universal por el cese del bloqueo. Nada los puede detener porque llevan la voz de la verdad.

Llegue uno de ellos hasta esta niña y tantos otros como ella, para que nunca dejen atrás la esperanza, porque como dijo Martí: los niños son los que saben querer, porque ustedes, los niños, son la esperanza del mundo.