Odin Teatret: una experiencia inolvidable

El Odin Teatret, uno de los grupos teatrales más importantes de la escena contemporánea mundial,  se presentó en la ciudad de Bayamo del 7 al 9 de noviembre, como parte de una gira por varias provincias del país, en una visita organizada por el Consejo Nacional de las Artes Escénicas, la Casa Editorial Tablas-Alarcos y otras instituciones culturales.

Odin llegó a la escena bayamesa para dejar una huella inolvidable en la memoria de los que pudimos compartir junto a ellos. Durante la jornada, los excelentes artistas Else Marie Laukvik y Frans Winther tuvieron la oportunidad de intercambiar y dialogar con los artistas, los especialistas y el público. Fueron días aprovechados hasta el último minuto, y esa experiencia se hizo extensiva también hacia los estudiantes, actores y músicos del territorio granmense en la clase magistral que ofreció Frans en la Escuela Profesional de Arte “Manuel Muñoz Cedeño”, donde narró sucesos significativos en el surgimiento, desarrollo y labor artística que desempeña la agrupación teatral desde su localidad y cómo extienden sus creaciones hacia todo el mundo.

De igual modo, hizo énfasis en los temas sobre los cuales se basa Eugenio Barba, director de Odin Teatret, para montar sus obras. Luego, en la clase práctica mostró plena concentración y aplicó técnicas para dominar aspectos fundamentales en la música, tales como la respiración y el ritmo. A partir de esos ejercicios los participantes se dividieron en subgrupos para representar los cuatro elementos naturales: aire, tierra, viento y agua. Con cada uno de ellos se improvisó a través de la utilización de instrumentos musicales. Fue todo un espectáculo donde se fusionaron varias manifestaciones artísticas: el teatro, la danza y, por supuesto, la música.


Fotos: Cortesía de Odin Teatret


Es válido destacar la calidad de los artistas y los estudiantes al acertar y poner en práctica las lecciones de ese gran maestro. Al culminar la masterclass, diversos fueron los criterios sobre los aportes del encuentro para la profesión, fundamentalmente en el modo de hacer música en vivo para el teatro; así lo constataron integrantes del grupo Callejero Andante, quienes incursionan en este quehacer musical.

El Teatro Bayamo fue escenario de las puestas en escena del grupo dánes Mis niños de escena y Memoria. La obra Mis niños... la protagonizó la versátil actriz Else Marie, quien a sus 72 años de edad aún muestra destreza y dominio en la escena. Esta representación cuenta la vida de la actriz dentro del Odin, mediante fragmentos fílmicos de las obras Ornitofilene, Kaspariana, Ferai, La casa del padre, El libro de las danzas, Come! And the day will be ours!, Anabasis, El Millón, El evangelio según Oxyrincus y Memoria.

Otro recurso utilizado en la narración es el canto, el cual intercala con los bocadillos de la obra. Al decir de Else, “Mis niños de escena son todos los personajes a los que he dado vida y a quienes quisiera encontrar y revivir”.

Memoria fue otro espectáculo que protagonizó junto a su colega Frans Winther. Es una puesta que llama la atención e impacta desde su comienzo, pues vislumbra una escenografía preciosista, de pequeños objetos que tienen funcionalidad no solo visual, sino también práctica. La obra cuenta las historias de Monshe y Stella, quienes sobrevivieron al terror de los campos de concentración nazi en el corazón de Europa. Mientras Else narra y canta estos conmovedores recuerdos, Frans Winther hace gala de su talento y maestría musical; y la acompaña en sus textos con armoniosos y precisos acordes que le proporcionan un aura de sentimientos encontrados en el selecto público asistente.


 

Mediante la técnica de teatro de arena, el público vive cada acontecimiento y siente que dialoga con los actores. Dicha interrelación la condiciona el ambiente escenográfico, que simula la sala de una pequeña casa de familia. Las luces fueron elementos decisivos en la intención visual y actoral, la luz tenue le proporcionó un realismo a la puesta, además del vestuario de la época.

Es una obra histórica; el peso de recordar y la misión de no olvidar, son también la esencia  de la historia que concibió por más de 20 años Eugenio Barba.

Sin duda alguna, la presencia de Odin marcó uno de los momentos trascendentales en la vida cultural de la provincia; con la esperanza de que no sea la única vez que estén en las tablas bayamesas. Odin Teatret dejó gratos recuerdos en la memoria y en los corazones de quienes aprecian el buen arte de este insigne colectivo.