Nuestra fortaleza está en la unidad (+ fotos)

Dijo Eduardo Galeano que el mundo es un mar de fueguitos. Y yo diría que Cuba, más que fuego, se hizo hoy un mar de banderas. La Isla se hizo de sus tres colores. Y no importaba el sitio, la hora o de dónde venían; las calles iban de azul, rojo y blanco en las manos de los trabajadores, en los balcones de los edificios, en las plazas, en los corazones…

Este Primero de Mayo, como todos desde el Triunfo de la Revolución, el pueblo cubano celebró el Día Internacional de los obreros a lo largo y ancho del país. Millones de personas marcharon, reafirmando su unidad, en desfiles que se realizaron simultáneamente en las principales plazas de las 16 provincias.


Miles de personas marcharon reafirmando su compromiso con la Revolución. Foto: Jesús Pérez Martín


Fue, como expresó el secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba, Ulises Guilarte, una oportunidad para reafirmar el compromiso de construir una patria soberana, próspera y sostenible. Las razones para luchar y vencer —dijo— se multiplican cada día entre nuestros trabajadores. Cuba no renunciará a sus ideales de independencia y justicia social. Nos hemos ganado ese derecho soberano con sacrificios y al precio de los mayores riesgos. Hoy estamos más unidos que nunca, con convicción y seguridad en la victoria. 

A los pies de José Martí, en la misma plaza donde años atrás el Comandante en Jefe enunció su concepto de Revolución, el líder sindical reafirmó el juramento de continuar su legado, exigió el fin del bloqueo estadounidense a la Isla y expresó el apoyo de los cubanos al gobierno de Venezuela.

Fue en ese mismo sitio donde, cuatro horas antes de comenzar el desfile —a las 7:30 a.m.—, se reunieron los jóvenes de la Universidad de La Habana para organizar su bloque; donde también madrugaron los trabajadores que provenían de los municipios más lejanos de la capital; donde barrió la calma un enorme paño en el que se leía “Nuestra fortaleza es la unidad”; y donde casi dos horas después, cuando terminó la marcha, aún vibraba la energía de todos los que caminaron bajo las miradas de Camilo y el Che.


Desde la madrugada, trabajadores y jóvenes se fueron reuniendo en los alrededores de la Plaza de la Revolución. Foto: Jesús Pérez Martín


Esa es, precisamente, la magia del Primero de Mayo: el espíritu que convoca a todos, jóvenes, ancianos, niños o adultos. Aunque bien podría decir que la del Primero de Enero, la del 10 de Octubre o cualquier otra fecha en el calendario. Porque sobran razones para celebrar nuestras conquistas y, para defenderlas, cada día hallamos más.

Si el mundo, como dijo Galeano, es, en efecto, un mar de fueguitos, entonces solo quedan para los cubanos aquellos que arden irremediablemente provocando una eclosión; aquellos que arden para siempre y permanecen para todos.


Con la convicción de que “Todos somos Fidel” se reunieron los trabajadores en la Plaza. Foto: Sonia Almaguer

 

Los jóvenes encabezaron el desfile por el Día de los Trabajadores. Foto: Sonia Almaguer

 

Raúl Torres, César López, Leo Vera y otros artistas cubanos respondieron a la convocatoria. Foto: Sonia Almaguer