El pasado viernes, el Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam acogió la conferencia de prensa que presentó la plataforma teórica de la XIII Bienal de La Habana, a celebrarse entre el 12 de abril y el 12 de mayo del próximo año. El encuentro contó con la presencia de Margarita González Lorente, subdirectora del Centro Lam; los críticos y curadores Nelson Herrera Ysla e Israel Castellanos; Lesbia Vent Dumois, Presidenta de la Sección de Artes Plásticas de la Uneac, y Norma Rodríguez Derivet, Presidenta del Consejo Nacional de las Artes Plásticas (CNAP).


El pasado viernes, el Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam acogió la conferencia de prensa
que presentó la plataforma teórica de la XIII Bienal de La Habana.
Foto: Maité Fernández.
 

La Bienal habanera constituye uno de los eventos culturales más prestigiosos y reconocidos en las áreas latinoamericana y caribeña. Desde su primera entrega, realizada en 1984, ha priorizado la inclusión de disimiles artistas y poéticas muy diversas. Pluralidad, identidad, vínculos entre arte y sociedad, prácticas artísticas y espacios citadinos, globalización y resistencia cuenta entre los núcleos temáticos que durante tres décadas han estado presentes en un evento cultural centrado en la dinamización de subjetividades y la visibilización de propuestas en su mayoría procedentes de naciones del Sur.    

Bajo el título La construcción de lo posible, la XIII edición del evento, según palabras del equipo curatorial, busca incentivar la interacción entre creadores, expertos e instituciones que, enarbolando diversos modelos de sostenibilidad, ya han respondido a la convocatoria o se encuentran enfrascados en la confección de proyectos. Cuentan entre los tópicos a defender en esta nueva edición la confrontación y diálogo entre algoritmos colectivos de trabajo y de circulación de experiencias estéticas, los estrechos vínculos entre el arte, la ciudad y sus habitantes, un mayor acercamiento entre públicos, espacios y propuestas, así como la construcción en colectivo de una realidad que, sin renunciar a su pasado, sea capaz de proyectarse hacia un futuro plural e inclusivo que garantice la coexistencia creativa, pacífica y respetuosa.        

La XIII Bienal pretende marcar un punto y aparte con respecto a las ediciones anteriores. Independientemente de sus sedes tradicionales, el equipo organizador ha diseñado, en colaboración con varios espacios colaterales, de un corredor cultural, de unos cinco kilómetros, que abarcará las calles Línea y la Avenida Malecón, así como diversas zonas al interior de la ciudad, en un esfuerzo por revitalizar zonas culturales y gastronómicas que habrán de tributar significativamente a la reconfiguración del paisaje citadino y  conmemorar el 500 aniversario de La Habana. 

Por primera vez, el evento incluirá manifestaciones artísticas como la danza, la música y el teatro, y se extenderá hacia otras ciudades del país, específicamente a Matanzas, Cienfuegos, Sancti Spíritus y Trinidad. Entre las propuestas ya confirmadas cuenta la ejecución de la pieza Viaje al infinito, de Wilfredo Prieto: monumental instalación al aire libre que tomará lugar entre la presa Zaza y la Autopista Nacional. Próximas conferencias de prensa se encargarán de ofrecer más información y dar a conocer parte de la nómina de artistas invitados.

Así, para beneplácito de muchos, la XIII Bienal de La Habana va ganando cuerpo, centrada en la creación como un acontecimiento vivo, polifacético y multicultural. Tras un receso de varios años, el esperado encuentro se sacude la modorra y gana bríos en pos de un discurso novedoso e interactivo que contribuya al visionaje y construcción de un futuro soñado por todos.