Con esa regeneración que atrae del jazz cubano actual, vuelve entre el 17 y 21 de enero del 2018, el Festival Jazz Plaza en su 33 edición. Fundado por Bobby Carcassés, el evento tuvo desde el principio la intención de convertirse en otro escenario de lo que venía sucediendo en materia jazzística a nivel internacional, y al mismo tiempo, ofrecer un espacio para la presentación de instrumentistas de la Isla.


Dianne Reeves, invitada al Festival de Jazz Plaza. Foto Internet

 

Sin cambios en ese propósito a lo largo del tiempo, y estimulado por los movimientos más recientes en el género, llegarán aquí nombres bien posicionados en este universo, también jazzistas cubanos que hacen su música en otros sitios, y Santiago de Cuba retorna como segunda plaza del festival.

Entre las figuras que en esos días ayudarán a esparcir la energía que el jazz saca del alma, se encuentra el saxofonista Joe Lovano, quien, de acuerdo con la crítica, subió con From the soul (Blue Note, 1992) a la cima de la escena para no bajar jamás. Siendo una referencia para los músicos del patio, ha compartido escenarios con Chucho Valdés al girar sobre ellos entre el jazz afrocubano y el post-bop. Otro pianista de la Isla, Gonzalo Rubalcaba, trabajó junto a él en el dibujo musical que fue Flying Colors, de 1997.

Como invitada especial también está la cantante Dianne Reeves, ganadora de cinco premios Grammy y cuya voz ha estado al centro de orquestas de música clásica, conjuntos de jazz, y otras zonas de la música popular. La fuerza de su voz, como salida de un coro de góspel, y su sentimiento, imantan en el circuito del género y más allá de este.

Otros artistas cubanos que regresan en estas jornadas son el pianista Iván (Melón) Lewis, el percusionista Michael Olivera, el pianista Ramón Valle, el saxofonista Carlos Averhoff, Jr., quien estará acompañado por otro intérprete de este instrumento, el estadounidense Greg Osby.

Las sedes principales serán el Pabellón Cuba, el Teatro Mella, la Casa de Cultura de Plaza, como espacio fundacional del festival, y el Teatro Nacional.

Especiales conciertos como los de apertura y clausura; un espacio teórico en la Fábrica de Arte Cubano; jam session en sitios colaterales como la Zorra y el Cuervo, el Jazz Café, el Hotel Cohíba, el Hotel Nacional, entre otros, así como descargas e intervenciones en las afueras del cine Yara y otros lugares, conforman el programa de esta 33 edición que promete oler a jazz hasta en las madrugadas.