El espacio cultural Horizontes de Nuestra América, de este 30 de junio de 2018,  múltiple e intenso, tuvo varias dedicatorias especiales. Como tema central se dedicó el encuentro a realizar una reseña histórica, cultural y contemporánea de la Estado Plurinacional de Bolivia, contando para ello con la participación del Excelentísimo Señor Embajador de Bolivia ante Cuba, Juan Ramón Quintana; la amiga boliviana Francis Basurco y el grupo teatral Buscón, quienes desde distintas ópticas acercaron las temáticas sobre el justo reclamo del pueblo andino libre acceso al mar, las nuevas políticas sociales emprendidas por el gobierno que encabeza el hermano Evo Morales Ayma y las distintas tonalidades con que la Poesía Amazónica,  retrata el espíritu de este país mediterráneo desde finales del siglo XIX a causa de una injusta guerra de rapiña.

Espacio cultural Horizontes de Nuestra América. Foto: Cortesía del autor
 

La charla que fugazmente devoró una hora de este sábado, es una necesario acercamiento a la realidad, que ha lo grado subvertir un gobierno de concertación y dialogo con profundas raíces populares a partir de un trabajo ejemplarizante de sus principales líderes, concretando un cambio por el cual se lucha cada día en diversas regiones de nuestra rica geografía continental.  Pensar un país donde el capital extranjero pueda invertir, pero que sea expoliado el pueblo de su legítimo derecho a recibir las atenciones que como ciudadanos requieren en salud, educación, alimentación y cultura con solo redistribuir el resultado económica y la riqueza nacional. Algo que no puede perdonar la oligarquía y los acomodados burócratas de la derecha y que involucra en una guerra sin cuartel desde los medios de comunicación y espacios públicos para difamar el resultado de acertada administración emprendida por el líder Aymara  desde la medianía de la primera década del siglo XXI. Calumnias que no por intentar desmentirlas con los discretos medios de las fuerzas progresistas del continente han desaparecido, sino que continúan acrecentándose y abriendo el camino para el retorno de los movimientos neoliberales, grupos que desvergonzadamente esquilman los logros de UNASUR, el ALBA y otras asociaciones de gobiernos nuestroamericanos para el beneficio de los humildes a este lado del Atlántico.

La evocación del artista de la plástica Antonio Ferrer Cabello, en que se cumple 105 años de su natalicio en el oriente cubano, se hizo con la proyección del programa Santiago Santiaguerías donde se resaltaron los aportes de este artista, fundador de la UNEAC, a la cultura de la región y el país a través de sus retratos y paisajes de su Santiago de Cuba, desde una paleta impresionista que le hizo un particular creador para edificar el rostro de la nación. Otros amigos de reciente desaparición como el escritor Miguel Mejides y la promotora cultural Anisia Gis fueron pórticos por donde se encausaron las presentaciones de músicos, narradores, poetas y actores, como una celebración de vida, un hermoso acto de continuación y eternidad.

Justo en el puente del encuentro alamareño, se realizó la entrega al grupo Aladécima, en la persona de su presidente el escritor Pedro Peglez, de la Distinción al Mérito Cultural Cubapoesía. Reconocimiento que organiza el Festival Internacional de Poesía de la Habana y que con la representación del actor y director teatral Simón Carlos miembro del comité organizador del Festival, buscó homenajear la obra que por casi dos décadas desarrolla el proyecto Aladécima, agrupación que funde la labor escritural y de promoción de la décima en todos los formatos a los que sus más de 50 miembros activos acceden. Siendo un ejemplo invaluable la plataforma de diversos blogs, que conforman el universo online de Aladécima.

Los versos del Mamoré, la trovada de Diego Ulloa y la interpretación del cantante Ignacio Montenegro prestigiaron el improvisado escenario que, en el barrio de Los Rusos, une en complicidad emotiva a vecinos, coordinadores de las organizaciones de masas territoriales, artistas y especialistas de distintas regiones de la ciudad y el país, para de manera conjunta crecer y aprender nuestra memoria y nuestro olvido como único camino del verdadero crecimiento y salvaguarda cultural.