La muestra Extraño elegido: Retratos al pasar, que agrupa una serie de fotografías realizadas por el artista de la plástica boliviano Raúl Barrios (La Paz, 1958), quedó inaugurada este viernes en la Casa del Alba Cultural.

Al encuentro con el autor se dirigió este reportero. Allí, en la galería de arte ubicada en la segunda planta de la Casa del Alba, en un descanso en medio del montaje de las piezas, pudimos intercambiar acerca de las interioridades de la muestra.


“Concibe un tipo de fotografía antropológica donde la persona no sabe
que está siendo retratada”. Foto: Raúl Barrios

 

Raúl Barrios es un sociólogo devenido fotógrafo, cuyas obras se han expuesto en salas de Estados Unidos y Australia. “Soy un fotógrafo autodidacta nuevo y viejo”, confiesa. Nuevo porque hasta hace pocos años no sabía lo que era disparar en modo manual. Solo contaba con simples cámaras Kodak para el registro en automático de la vida familiar, lejos de todo criterio de composición y menos de iluminación. Viejo,  porque su previa formación sociológica le predispone a documentar los contrastes urbanos, las diferencias sociales y a contar alguna historia, alrededor de una imagen, escena o rostro, sin que intervenga palabra alguna.

Su mejor escenario para ello es la calle, el gigante estudio de luz natural, el tumulto y el cruce ruidoso de la gente en las esquinas y los mercados populares.  “Me acerco y no me detengo, miro, calculo, imagino y aprieto el obturador repetidas veces.  En cierto modo invado sin permiso para no destrozar la esencia de la captura, su espontaneidad y crudeza. La belleza está ahí, esperando”.

En su continuo desplazamiento por ciertos sectores de La Paz, Cochabamba y en ocasiones La Habana, ha ido identificando y atrapando con su lente personajes del diario vivir, sin grandes connotaciones, pero en los que se perciben historias, testimonios de vida y ciertos detalles de luz y sombra.

Son seres completamente anónimos, de condición humilde, que encuentra caminando por las calles, en los mercados y otros lugares donde suelen concentrarse y con los cuales no establece ninguna comunicación. Son retratos casuales que capturan a personas no advertidas y por tanto, en su plena esencia.

En el caso de La Paz y Cochabamba, se agrega el propósito de exhibir el rostro de los mestizos bolivianos, dignos y orgullosos de su identidad, de su condición y cultura.

El curador de la exposición, el escritor cubano Alex Fleites, afirma que se trata de fotografías en blanco y negro de gran calidad plástica, con un valor añadido: han sido tomadas con un teléfono móvil, lo cual puede ser muy atractivo para los espectadores. Raúl es un viajero que se interesa por los seres humanos y concibe un tipo de fotografía antropológica donde la persona no sabe que está siendo retratada y por lo tanto no asume poses ni actitudes preconcebidas. Son fotos espontáneas y sumamente atractivas, afirma Fleites.

La muestra, que podrá ser visitada a partir del 22 de septiembre y hasta el 7 de octubre, se perfila como un “breve homenaje al extraño y elegido, para que su huella perdure”. De igual modo Raúl Barrios se la dedica a La Habana y su gente, empeñada en devolver la belleza a una ciudad golpeada por el reciente paso del huracán Irma.