Aquí no se durmió. Había mucho que celebrar. La victoria del Partido Socialista Unido de Venezuela en la mayor cantidad de Estados del país (17 de los 22, falta uno por contabilizar los resultados) lanzó una incuestionable razón al mundo para que limiten sus actos de abierta intromisión. Decidió la mayoría y lo hizo a favor de quien mejor, según su sentir, los representa. La paz, la democracia, la soberanía quedaron protegidas con esta sabia elección.


“Héctor Rodríguez, un joven que sobresale por su agudeza y capacidad de respuesta”
 

Pesó más el sentido común y el ímpetu de dar la batalla, que las actuales limitaciones que padece este pueblo. Carencias inducidas, guerra económica y sanciones foráneas que intentan doblegar su espíritu. Nada pudo contra los deseos de un país de buscar por sí solo su camino.

Y en esa victoria, resulta muy loable el triunfo de la fuerza gobernante en el Estado Miranda, el segundo territorio más poblado del país y que desde hace ocho años era desgobernado por la oposición. Atrás quedarán los virulentos actos de violencia en uno de los principales bastiones de la derecha. Miranda, desde este lunes 16 de octubre, es gobernado por Héctor Rodríguez, un joven que sobresale en la política por su agudeza, por su capacidad de respuesta a los controversiales ataques de la derecha, en un escenario como el Parlamento. Ardua será la tarea, pero la más difícil ya fue ganada, lograr que los electores confiarán en él y su propuesta de cambio.

¿Cuál será ahora el discurso de la derecha para mantener sus acciones desestabilizadoras, para solicitar algo tan irracional como una intervención militar foránea?

El rojo prevalece en Venezuela y con él quedó pactado su derrotero: defender la Revolución Bolivariana y su plataforma a favor de las mayorías. ¿Quedarán dudas?

Mapa político de Venezuela y gobernadores por Estados (infografía)