A partir de 13 de marzo próximo, y durante un mes, el Centro Provincial de Artes Plásticas y Diseño sito en Luz y Oficios, Habana Vieja, acogerá La cámara del eco, muestra personal de Agustín Bejarano. El sugerente título remite a las palabras escritas por el crítico y narrador Rufo Caballero para la muestra Corte final, del propio Bejarano, que tuvo lugar en el mismo Centro 25 años atrás.


La coqueta VII, 1998, grabado sobre plástico
 

Egresado de la Escuela Nacional de Arte (ENA) en 1984, y del Instituto Superior del Arte (ISA) cinco años después, Agustín Bejarano ha desarrollado una significativa carrera dentro del arte cubano contemporáneo. Pintor, dibujante, grabador y profesor, entre sus principales reconocimientos cuentan el Gran Premio del Salón Nacional de Grabado de La Habana (1997), la Distinción por la Cultura Nacional (2005) y el Diploma al Mérito Artístico otorgado por el ISA (2007).

La cámara del eco, curada por el crítico, editor e investigador David Mateo, incluirá un amplio número de piezas (fundamentalmente pinturas y grabados), algunas inéditas, otras ya conocidas, entre las que destacan las estampas galardonadas en la XI Bienal de Grabado Latinoamericano de San Juan, Puerto Rico (1995) y varios lienzos de gran formato ejecutados especialmente para la ocasión.

Mezcla de retrospectiva y homenaje a una de las voces críticas más significativas de nuestro país, la muestra recorre los melancólicos, introspectivos y metafísicos caminos a los que Bejarano nos tiene acostumbrados. Angelotes alzando el vuelo, damas posmedievales, abismos arquitectónicos, ciudades arrasadas por fuegos mitológicos y objetos diversos que representan la historia y la gloria humanas colmarán las piezas a exhibir, cuyas texturas y densidades habrán de cautivarnos con la particular belleza que solo pueden conjurar las manos de su creador.