Con una potente voz y dominio absoluto del escenario irrumpió, el pasado miércoles, la cantante brasileña Fabiana Cozza  en el escenario del capitalino Teatro Mella. Conquistó así, a un público que se rindió por completo al embrujo de su interpretación y celebró sin cansancio a una de las voces más importantes de la música contemporánea brasileña.


Cantante brasileña Fabiana Cozza. Foto: Cubadebate
 

Los numerosos aplausos matizaron su presencia seductora. Cozza no solo cantó, bailó y actuó cada uno de los temas, al hacerse acompañar por su agrupación para regalar a los presentes una exquisita muestra de la cultura brasileña.

Pasando por la samba, el bossa nova o las originales plegarias a los orishas Changó y Yemayá, la cantante dibujó con su  voz esa exquisita mezcla de identidades culturales del gigante sudamericano.

Y es que Fabiana caló profundo en el público que no hizo más que admirar de inicio a fin su actuación… Quizás por su presencia descalza, por el sentimiento que desborda y un tanto por la afinidad entre las culturas de ambos pueblos, con influencias similares y esa pasión por los ritmos populares, capaces de desbordar sus fronteras e irrumpir con fuerza en los más lejanos parajes.

Poderosa y seductora se mostró la artista que tras 18 años de carrera derrocha versatilidad, talento y simpatía. Su presencia fue muestra de que Brasil y Cuba son dos culturas que tienen mucho en común, tan ricas y bastas como su trascendencia en el panorama sonoro universal.

La actuación de Fabiana Cozza se insertó en la Noche de Brasil como parte de la XVII edición del concurso y festival internacional Fiesta del Tambor Guillermo Barreto in Memoriam que por estos días se desarrolla en La Habana y está dedicado a ese hermoso país.

La jornada contó además con otras destacadas actuaciones que estuvieron a cargo del maestro Joao Donato,  Nanny Assis y Janis Siegel, la Jazz Band del maestro Joaquín Betancourt y Roberto Fonseca y Temperamento, este último también conquistó reiterados aplausos en una velada permeada de encanto y ritmo.

Por último, Giraldo Piloto y Klimax, dedicó a Brasil y en especial al maestro Joao Donato el tema ¿Por qué no? e interpretó el conocido  Muchas bondades, del citado músico. Fue, sin dudas, una noche de lujo y el más puro folclor brasileño.