El compositor, cantante y guitarrista uruguayo Daniel Viglietti acaba de morir en Montevideo a los 78 años de edad, mientras era intervenido quirúrgicamente. El hecho conmociona ahora mismo a todos los admiradores de este defensor inclaudicable del canto popular latinoamericano, que siempre estuvo al lado de los olvidados y que nos legara creaciones inolvidables como Gurisito y A desalambrar.


Sus amigos cubanos no dejarán que su impronta muera. Foto: Youtube
 

Celebridades de todo el continente están despidiendo al músico con mensajes en las redes sociales. Pero en Cuba, país donde tuvo tantos amigos y que visitó constantemente desde la década del 70, su deceso deja un sabor amargo entre todos los que vieron en este hombre a un luchador incansable, no solo por la cultura sino también por la justicia y las sociedades de estos países en los que su voz no dejará de resonar como denuncia y esperanza.

A pesar de que ya no estará más entre nosotros, Viglietti vivirá con sus canciones luminosas en la memoria de América Latina y por mucho tiempo será recordado junto a otros como Mercedes Sosa o Violeta Parra. Sus amigos cubanos no dejarán que su impronta muera y estoy segura de que, en la medida que se expanda la noticia de su ausencia, tendrá lugar el homenaje sentido que merece este grande de la música uruguaya y latinoamericana.