Desde que Los buenos demonios, de Gerardo Chijona, fue presentado en el último Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano (2017), el gran público de la Isla —buen seguidor del séptimo arte hecho en el patio— había quedado con las ganas de disfrutar del filme en primera persona. La oportunidad finalmente llegó. A partir de este primero de febrero las salas de estreno del país proyectarán el largometraje basado en la novela Algún demonio, de Alejandro Hernández.

La película, que partió de la idea original del fallecido cineasta Daniel Díaz Torres, resulta —precisamente— la continuación de su proyecto. De tal suerte, Los buenos demonios cuenta con un guion escrito a cuatro manos, entre el mismo Daniel y Alejandro Hernández; fotografía de Raúl Pérez Ureta (que trabajó con él en casi todos sus filmes); dirección de producción y vestuario de Daniel y Laura Díaz Ravelo, respectivamente (sus hijos); y no podría faltar: dirección de Gerardo Chijona, con quien compartió el nacimiento de la idea.


Isabel Santos y Carlos Enrique Almirante en Los buenos demonios.
Foto: Cortesía de la autora
 

El elenco resulta igualmente impresionante. Destacan, en primera instancia, el protagónico de Carlos Enrique Almirante (Tito) y la Paquita de Isabel Santos (madre de Tito); unidos a otros grandes como Yailene Sierra (Sara) y Vladimir Cruz (Rubén), de vuelta a la pantalla cubana; Enrique Molina (el chef Molina) y Alicia Hechavarría (Eloísa).

¿La trama que los reúne? Tito, el “buen demonio”, es un muchacho aparentemente honesto alrededor del cual gira la vida de su madre, Paquita. Con un carro que le permite ganarse la vida, simula ser formal y educado ante sus vecinos, pero nadie sabe que detrás de esa fachada esconde una visión pragmática de la vida que lo lleva a cometer actos violentos.

Para su intérprete, este “fue un personaje difícil porque tiene una línea delicada en la que se pasa decidiendo si muestra lo que en realidad lleva dentro, o no”. Para este papel estudié mucho, agregó: Leí A sangre fría, de Truman Capote, por ejemplo. Y entonces decidí que lo mejor era no hacer nada, no poner “cara de malo” ni algo parecido. Porque a veces en no hacer nada está todo.

En tanto, Isabel Santos comentó sobre su experiencia con Paquita y el momento en que descubre “los demonios” de su hijo: “La cámara que tenía enfrente fue el tercer personaje, la audiencia; era como pedirle perdón al público; me preguntaba qué harían ustedes si descubrieran lo mismo que yo”.

Y al referirse a la actuación junto a Yailene, dijo: “Me encanta trabajar con grandes actores, y Yailene es una gran actriz; era tratar de sorprendernos mutuamente. Y eso lo logramos, porque fue un duelo a bien”.

Los buenos demonios se exhibirá en el circuito de estreno del país todo el mes de febrero, aunque Chijona no tardará en regresar a la sala oscura. Según anunció, actualmente trabaja en un largometraje de humor negro, alejado de la filmografía que ha realizado en los últimos años.